lunes, 18 de junio de 2012
OFRECIMIENTO DE CADA DÍA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
OFRECIMIENTO DE CADA DÍA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Sagrado Corazón de Jesús, por medio del Corazón Inmaculado de María, Madre de la Iglesia, te ofresco, en unión al Sacrificio eucarístico, las oraciones y las acciones, las alegrías y los sufrimientos de este día en reparación de los pecados y la salvación de todos los hombres, con la gracia del Espíritu Santo, para la gloria de Dios Padre...
AMÉN
"¡DETÉNTE...! El Corazón de Jesús está conmigo..."
La piadosa práctica de llevar la imagen del Sagrado Corazón de Jesús bajo la forma de escapulario, fue recomendada por santa Margarita María. El Señor desea que se le mande hacer una lámina con la imagen de su Sagrado Corazón, a fin de que todos cuantos quieran rendirle sus homenajes en privado, puedan tenerlas en sus casas, y otras pequeñas para llevarlas sobre sí. santa Margarita llevaba consigo esta imagen.
Es la insignia más popular y extendida. Sor Ana Magdalena Rèmuzat, religiosa de la Visitación, a quien el Señor le había revelado la futura plaga y el maravilloso auxilio que sería la devoción a su Divino Corazón, cuando la peste asoladora en 1720, en Marsella, Francia. Se extendió el «Detente» por toda la ciudad y sus aterrados moradores le dieron nombre de salvaguardia y protección, porque efectivamente lo fue para muchos millares de personas. También fue ocasión de divulgación de las letanías del Sagrado Corazón de Jesús.
Era el año de 1870, tiempo de pruebas y lágrimas para el pontificado del Papa Pio IX. Se cuenta que una señora romana, después de consagrar al Sagrado Corazón y a la Santísima Virgen a su hijo que partía para la guerra, al darle su bendición le entregó un «Detente» que ella misma dibujo sobre un pedazo de paño rojo diciéndole: "Él te devolverá sano y salvo a mi cariño". El joven asistió a reñidísimos combates, las balas silbaban a su alrededor, ya están muertos las tres primeras filas, sus compañeros de derecha e izquierda habían caído; una bala llegó también a su pecho donde tenía el «Detente» y allí se detuvo. Minutos después un refuerzo de tropas llegó a asegurar la victoria y el hijo volvió a abrazar a su madre, quien contó lo ocurrido al Santo Padre el Papa, recibiendo por respuesta estas palabras: «¡Detente, el Corazón de Jesús está conmigo! » Y el Papa añadió bendiciéndolo: «Doy mi bendición a este Corazón de Jesús y quiero que todo lo que se haga conforme a este modelo reciba esta misma bendición sin que tengan necesidad de ninguna otra».
Luego el mismo Pio IX dictó la siguiente oración:
Ábreme oh buen Jesús,
las puertas de tu Sagrado Corazón,
úneme a Él para siempre.
Que todas las respiraciones y
palpitaciones de mi pobre corazón aún
cuando esté durmiendo, te sirvan de
testimonio de mi amor y te digan sin
cesar: Señor, te amo.
Recibe el poco bien que yo hago,
y dame tu santa gracia para reparar
todo el mal que he hecho.
Para que te ame en el tiempo y te alabe
por toda la eternidad, Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Y ojalá que todos los que lleven este «Detente» aprendan de memoria esta oración y la recen con frecuencia y así puedan tener una mayor seguridad de la protección divina. La práctica del «Detente» es santa como santo es el culto y el amor a Jesucristo. Es fructuosa por las virtudes que ejercita de fe, oración, amor y esperanza; por las grandes gracias y favores que se han obtenido y se obtienen de su uso.
El «Detente» significa: ¡«Detente»! Satanás, tentación, pasión, peligro, enemistad, tristeza, penas, infierno, que el Corazón de Jesús, mi Dios, mi Redentor, mi amor, mi esperanza, mi todo, está conmigo.
La devoción al Detente:
Es santa, como es santo el culto y el amor a Jesucristo.
Es fructuosa, por las virtudes que ejercita de fe, oración y esperanza en el mismo Jesús, y las grandes gracias y favores que se han obtenido y se pueden confiadamente esperar del culto y uso del DETENTE
EL DETENTE que llevamos:
Es una señal de fidelidad al Corazón de Jesucristo.
Es un blasón que nos ennoblece.
Es un muro que nos defiende.
Es un imán que atrae sobre nosotros las miradas y gracias de Jesús.
Es un pararrayos que aparta de nosotros los castigos de Dios.
Es una oración perenne por nosotros de Jesús, suplicante al Padre.
Es un corazón que late junto al nuestro.
Por lo tanto, llevar el «Detente» del Sagrado Corazón y llevarlo con amor y fe, es lo mismo que si lleváramos un escudo contra toda clase de peligros. Procuremos que los enfermos, niños, jóvenes, ancianos y todo el mundo lleven encima un «Detente», en la cartera o debajo de la almohada (en el caso de enfermos). Si es un «Detente» escapulario, debe ser impuesto. Algunos militares se los imponen ellos mismos para siempre.
En Cádiz, España, colocaban placas del Sagrado Corazón en las puertas de las casas, recomendaban ponerlas también en los automóviles, para darle culto y recibir muchas bendiciones. Todo esto, lo mismo que las entronizaciones del Sagrado Corazón, responde al deseo del Señor expresado a santa Margarita María y confirmado por los sumos Pontífices, de ser honrado en la imagen de su Sagrado Corazón, cuyas 12 promesas todos conocemos.
(Fuente: Apóstoles del Sagrado Corazón)
ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS PARA UNA GRAVE NECESIDAD
ORACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS:
«Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre». (Lc. 11, 9)
ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN
DE JESÚS PARA UNA GRAVE NECESIDAD
NOTA: Se sugiere rezar esta oración cuando surja o se tenga algún problema muy grave. Puede rezarse en forma de triduo o novenario, o por un tiempo indeterminado. Se aconseja que, para rezarla con mayor provecho, se reciban los sacramentos de la confesión y comunión.
"Oh Divino Jesús que dijiste: «Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre». Mírame postrado a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor:
(Se ora en silencio pidiendo el favor)
¿A quién he de pedir, sino a Ti, cuyo Corazón es un manantial inagotable de todas las gracias y dones? ¿Dónde he de buscar sino en el tesoro de tu corazón, que contiene todas las riquezas de la clemencia y generosidad divinas? ¿A dónde he de llamar sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual Dios viene a nosotros, y por medio del cual vamos a Dios?
A Ti acudimos, oh Corazón de Jesús, porque en Ti encontramos consuelo, cuando afligidos y perseguidos pedimos protección; cuando abrumados por el peso de nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza o el fracaso nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas.
Creo firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia no tiene límites y confío en que tu Corazón compasivo encontrará en mis miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo más para oír mi petición.
Quiero que mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el centurión romano en favor de su criado; de la confianza con que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, los paralíticos que se acercaban a Ti porque sabían que tus oídos y tu Corazón estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males.
Sin embargo... dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú sabes las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, sí me darás en cambio otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe.
Cualquiera que sea tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen Jesús.
Acepta este acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón misericordioso. Amén.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos confío. (3 veces).
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo, ten piedad de nosotros.
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo, óyenos.
-Cristo, escúchanos. (Hasta aquí, Se repite)
-Dios, Padre Celestial, (Desde aquí, Ten piedad de nosotros)
-Dios Hijo, Redentor del mundo,
-Dios, Espíritu Santo,
-Santísima Trinidad, que eres un solo Dios,
-Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre,
-Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo,
-Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios,
-Corazón de Jesús, de infinita majestad,
-Corazón de Jesús, templo santo de Dios,
-Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,
-Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,
-Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,
-Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor,
-Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,
-Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,
-Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,
-Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,
-Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría, y de la ciencia,
-Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad,
-Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace,
-Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido,
-Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados,
-Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia,
-Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan,
-Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,
-Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,
-Corazón de Jesús, colmado de oprobios,
-Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados,
-Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,
-Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,
-Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,
-Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,
-Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,
-Corazón de Jesús, víctima por los pecadores,
-Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan,
-Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren,
-Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, (Hasta aquí, Ten piedad de nosotros)
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Perdónanos Señor.)
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Óyenos Señor.)
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Ten piedad de nosotros.)
-Jesús, manso y humilde de Corazón, (Haz nuestro corazón semejante al tuyo
Oración
Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos.
Amén.
INVOCACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
AMOR del Corazón de Jesús, Abrasad mi corazón.
HERMOSURA del Corazón de Jesús, Cautivad mi corazón.
BONDAD del Corazón de Jesús, Atraed mi corazón.
CARIDAD del Corazón de Jesús, Derramaos en mi corazón.
CLEMENCIA del Corazón de Jesús, Consolad mi corazón.
DOMINIO del Corazón de Jesús, Sujetad mi corazón.
DULZURA del Corazón de Jesús, Penetrad mi corazón.
EQUIDAD del Corazón de Jesús, Reglad mi corazón.
ETERNIDAD del Corazón de Jesús, Llenad mi corazón.
FIDELIDAD del Corazón de Jesús, Proteged mi corazón.
FUERZA del Corazón de Jesús, Sostened mi corazón.
GLORIA del Corazón de Jesús, Ocupad mi corazón.
GRANDEZA del Corazón de Jesús, Confundid mi corazón.
HUMILDAD del Corazón de Jesús, Anonadad mi corazón.
INMUTABILIDAD del Corazón de Jesús, Fijad mi corazón.
JUSTICIA del Corazón de Jesús, No abandonéis mi corazón.
LIBERALIDAD del Corazón de Jesús, Enriqueced mi corazón.
LUZ del Corazón de Jesús, Iluminad mi corazón.
MISERICORDIA del Corazón de Jesús, Perdonad mi corazón.
OBEDIENCIA del Corazón de Jesús, Someted mi corazón.
PACIENCIA del Corazón de Jesús, No os canséis de mi corazón.
PRESENCIA del Corazón de Jesús, Aficionad mi corazón.
PROVIDENCIA del Corazón de Jesús, Velad sobre mi corazón.
REINO del Corazón de Jesús, Estableceos en mi corazón.
SABIDURÍA del Corazón de Jesús, Conducid mi corazón.
SANTIDAD del Corazón de Jesús, Purificad mi corazón.
SILENCIO del Corazón de Jesús, Hablad a mi corazón.
CIENCIA del Corazón de Jesús, Enseñad a mi corazón.
PODER del Corazón de Jesús, Asegurad mi corazón.
VOLUNTAD del Corazón de Jesús, Disponed de mi corazón.
CELO del Corazón de Jesús, Devorad mi corazón.
¡DULCE CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFÍO!
«Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre». (Lc. 11, 9)
ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN
DE JESÚS PARA UNA GRAVE NECESIDAD
NOTA: Se sugiere rezar esta oración cuando surja o se tenga algún problema muy grave. Puede rezarse en forma de triduo o novenario, o por un tiempo indeterminado. Se aconseja que, para rezarla con mayor provecho, se reciban los sacramentos de la confesión y comunión.
"Oh Divino Jesús que dijiste: «Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis; llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra, y a quien llama se le abre». Mírame postrado a tus plantas suplicándote me concedas una audiencia. Tus palabras me infunden confianza, sobre todo ahora que necesito que me hagas un favor:
(Se ora en silencio pidiendo el favor)
¿A quién he de pedir, sino a Ti, cuyo Corazón es un manantial inagotable de todas las gracias y dones? ¿Dónde he de buscar sino en el tesoro de tu corazón, que contiene todas las riquezas de la clemencia y generosidad divinas? ¿A dónde he de llamar sino a la puerta de ese Corazón Sagrado, a través del cual Dios viene a nosotros, y por medio del cual vamos a Dios?
A Ti acudimos, oh Corazón de Jesús, porque en Ti encontramos consuelo, cuando afligidos y perseguidos pedimos protección; cuando abrumados por el peso de nuestra cruz, buscamos ayuda; cuando la angustia, la enfermedad, la pobreza o el fracaso nos impulsan a buscar una fuerza superior a las fuerzas humanas.
Creo firmemente que puedes concederme la gracia que imploro, porque tu Misericordia no tiene límites y confío en que tu Corazón compasivo encontrará en mis miserias, en mis tribulaciones y en mis angustias, un motivo más para oír mi petición.
Quiero que mi corazón esté lleno de la confianza con que oró el centurión romano en favor de su criado; de la confianza con que oraron las hermanas de Lázaro, los leprosos, los ciegos, los paralíticos que se acercaban a Ti porque sabían que tus oídos y tu Corazón estaban siempre abiertos para oír y remediar sus males.
Sin embargo... dejo en tus manos mi petición, sabiendo que Tú sabes las cosas mejor que yo; y que, si no me concedes esta gracia que te pido, sí me darás en cambio otra que mucho necesita mi alma; y me concederás mirar las cosas, mi situación, mis problemas, mi vida entera, desde otro ángulo, con más espíritu de fe.
Cualquiera que sea tu decisión, nunca dejaré de amarte, adorarte y servirte, oh buen Jesús.
Acepta este acto mío de perfecta adoración y sumisión a lo que decrete tu Corazón misericordioso. Amén.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria al Padre.
Sacratísimo Corazón de Jesús, en Vos confío. (3 veces).
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo, ten piedad de nosotros.
-Señor, ten piedad de nosotros.
-Cristo, óyenos.
-Cristo, escúchanos. (Hasta aquí, Se repite)
-Dios, Padre Celestial, (Desde aquí, Ten piedad de nosotros)
-Dios Hijo, Redentor del mundo,
-Dios, Espíritu Santo,
-Santísima Trinidad, que eres un solo Dios,
-Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre,
-Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo,
-Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios,
-Corazón de Jesús, de infinita majestad,
-Corazón de Jesús, templo santo de Dios,
-Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,
-Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,
-Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,
-Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor,
-Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,
-Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,
-Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,
-Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,
-Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría, y de la ciencia,
-Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad,
-Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace,
-Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido,
-Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados,
-Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia,
-Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan,
-Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,
-Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,
-Corazón de Jesús, colmado de oprobios,
-Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados,
-Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,
-Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,
-Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,
-Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,
-Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,
-Corazón de Jesús, víctima por los pecadores,
-Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan,
-Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren,
-Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, (Hasta aquí, Ten piedad de nosotros)
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Perdónanos Señor.)
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Óyenos Señor.)
-Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, (Ten piedad de nosotros.)
-Jesús, manso y humilde de Corazón, (Haz nuestro corazón semejante al tuyo
Oración
Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos.
Amén.
INVOCACIONES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
AMOR del Corazón de Jesús, Abrasad mi corazón.
HERMOSURA del Corazón de Jesús, Cautivad mi corazón.
BONDAD del Corazón de Jesús, Atraed mi corazón.
CARIDAD del Corazón de Jesús, Derramaos en mi corazón.
CLEMENCIA del Corazón de Jesús, Consolad mi corazón.
DOMINIO del Corazón de Jesús, Sujetad mi corazón.
DULZURA del Corazón de Jesús, Penetrad mi corazón.
EQUIDAD del Corazón de Jesús, Reglad mi corazón.
ETERNIDAD del Corazón de Jesús, Llenad mi corazón.
FIDELIDAD del Corazón de Jesús, Proteged mi corazón.
FUERZA del Corazón de Jesús, Sostened mi corazón.
GLORIA del Corazón de Jesús, Ocupad mi corazón.
GRANDEZA del Corazón de Jesús, Confundid mi corazón.
HUMILDAD del Corazón de Jesús, Anonadad mi corazón.
INMUTABILIDAD del Corazón de Jesús, Fijad mi corazón.
JUSTICIA del Corazón de Jesús, No abandonéis mi corazón.
LIBERALIDAD del Corazón de Jesús, Enriqueced mi corazón.
LUZ del Corazón de Jesús, Iluminad mi corazón.
MISERICORDIA del Corazón de Jesús, Perdonad mi corazón.
OBEDIENCIA del Corazón de Jesús, Someted mi corazón.
PACIENCIA del Corazón de Jesús, No os canséis de mi corazón.
PRESENCIA del Corazón de Jesús, Aficionad mi corazón.
PROVIDENCIA del Corazón de Jesús, Velad sobre mi corazón.
REINO del Corazón de Jesús, Estableceos en mi corazón.
SABIDURÍA del Corazón de Jesús, Conducid mi corazón.
SANTIDAD del Corazón de Jesús, Purificad mi corazón.
SILENCIO del Corazón de Jesús, Hablad a mi corazón.
CIENCIA del Corazón de Jesús, Enseñad a mi corazón.
PODER del Corazón de Jesús, Asegurad mi corazón.
VOLUNTAD del Corazón de Jesús, Disponed de mi corazón.
CELO del Corazón de Jesús, Devorad mi corazón.
¡DULCE CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFÍO!
Devoción al Sagrado Corazón de Jesús
El 15 de junio de 2012 se celebra el día del Sagrado Corazón de Jesús. La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió s...angre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.
La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.
La oración de la Iglesia venera y honra al Corazón de Jesús, como invoca su Santísimo Nombre. Adora al Verbo encarnado y a su Corazón que, por amor a los hombres, se dejó traspasar por nuestros pecados.
(Catecismo de la Iglesia Católica, 2669)
Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres (Pío XII, Enc."Haurietis aquas": DS 3924; cf. DS 3812).
(Catecismo de la Iglesia Católica, 478)
La difusión de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se debe a Santa Margarita de Alacoque a quien Jesús se le apareció con estas palabras: "Mira este corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio, indiferencia e ingratitud, aún en el mismo sacramento de mi amor. Pero lo que traspasa mi Corazón más desgarradamente es que estos insultos los recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio."
(En NOTAS DE INENTENDIBLE AMOR DE JESÚS se puede ampliar este tema)
He aquí las promesas que hizo Jesús a Santa Margarita, y por medio de ella a todos los devotos de su Sagrado Corazón:
1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
2. Pondré paz en sus familias.
3. Les consolaré en sus penas.
4. Seré su refugio seguro durante la vida, y, sobre todo, en la hora de la muerte.
5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
6. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
7. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente, el Océano infinito de la misericordia.
8. Las almas tibias se volverán fervorosas.
9. Las almas fervorosas se elevarán a gran perfección.
10. Daré a los sacerdotes el talento de mover los corazones más empedernidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, y jamás será borrado de El.
12. Les prometo en el exceso de mi misericordia, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulgaren por nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la perseverancia final; no morirán sin mi gracia, ni sin la recepción de los santos sacramentos. Mi Corazón será su seguro refugio en aquel momento supremo.
Las condiciones para ganar esta gracia son tres:
1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción.
2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.
3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.
ORACIÓN ANTE UNA IMAGEN
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
"Oh amantísimo Jesús, como expresión de mi gratitud y en satisfacción de mis pecados yo, (Dí tu nombre...) os doy mi corazón. Me consagro enteramente a Vos y me propongo nunca más ofenderos o despreciar vuestra santa gracia..."
La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.
La oración de la Iglesia venera y honra al Corazón de Jesús, como invoca su Santísimo Nombre. Adora al Verbo encarnado y a su Corazón que, por amor a los hombres, se dejó traspasar por nuestros pecados.
(Catecismo de la Iglesia Católica, 2669)
Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres (Pío XII, Enc."Haurietis aquas": DS 3924; cf. DS 3812).
(Catecismo de la Iglesia Católica, 478)
La difusión de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús se debe a Santa Margarita de Alacoque a quien Jesús se le apareció con estas palabras: "Mira este corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio, indiferencia e ingratitud, aún en el mismo sacramento de mi amor. Pero lo que traspasa mi Corazón más desgarradamente es que estos insultos los recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio."
(En NOTAS DE INENTENDIBLE AMOR DE JESÚS se puede ampliar este tema)
He aquí las promesas que hizo Jesús a Santa Margarita, y por medio de ella a todos los devotos de su Sagrado Corazón:
1. Les daré todas las gracias necesarias a su estado.
2. Pondré paz en sus familias.
3. Les consolaré en sus penas.
4. Seré su refugio seguro durante la vida, y, sobre todo, en la hora de la muerte.
5. Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas.
6. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Corazón sea expuesta y venerada.
7. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente, el Océano infinito de la misericordia.
8. Las almas tibias se volverán fervorosas.
9. Las almas fervorosas se elevarán a gran perfección.
10. Daré a los sacerdotes el talento de mover los corazones más empedernidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, y jamás será borrado de El.
12. Les prometo en el exceso de mi misericordia, que mi amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulgaren por nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la perseverancia final; no morirán sin mi gracia, ni sin la recepción de los santos sacramentos. Mi Corazón será su seguro refugio en aquel momento supremo.
Las condiciones para ganar esta gracia son tres:
1. Recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción.
2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.
3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.
ORACIÓN ANTE UNA IMAGEN
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
"Oh amantísimo Jesús, como expresión de mi gratitud y en satisfacción de mis pecados yo, (Dí tu nombre...) os doy mi corazón. Me consagro enteramente a Vos y me propongo nunca más ofenderos o despreciar vuestra santa gracia..."
SAGRADO CORAZONCITO DEL NIÑO JESÚS...
SAGRADO CORAZONCITO DEL NIÑO JESÚS... UNA ORACIÓN SANTA QUE LLENA NUESTRO SER Y ENTENDIMIENTO DE PAZ...¡ENVUELVE TU ALMA EN LA TERNURA Y EL AMOR DE ESTE SANTO AMORCITO...!
"Todo lo que quieras pedir, pídelo por los Méritos de Mi infancia, y... nada te será negado" (Palabras del Divino Niño Jesús a todos sus devotos)
ORACIÓN A NUESTRO DULCE AMORCITO CORAZONCITO DEL NIÑO JESÚS:
Corazoncito del Niño Jesús: Hoy nos presentamos ante Vos con una inmensa confianza, para que nos atiendas en nuestras aflicciones! Vos que tuviste el privilegio de latir al ritmo del Corazón Inmaculado de María - Tu Madre - en su bendito vientre: Regalanos algo de esa ternura y protección que recibías, mientras Ella, en medio de incomprensiones, te seguía cuidando!
Corazoncito Sagrado de Jesús: Cuando naciste, los pobres vinieron a Tí con ofrendas y Vos le regalaste Tu amor y sobre todo la ESPERANZA que irradiaba de tu Pesebre: ¡Danos a nosotros esa ESPERA CONFIADA en la Victoria del Bien sobre el Mal, porque a veces el tiempo y el desgaste nos hace desconfiar y ponernos tristes!
Oh Corazón tierno e inocente del Niño Jesús: Vos fuiste perseguido por el poder del Rey Herodes y sufriste el destierro apenas nacido: ¡Danos paciencia en la persecución y encomienda a Tu padre adoptivo San José que nos provea de la seguridad y sustento que tuvo Tu Sagrada Familia durante la terrible injusticia vivida!
Corazoncito Santo, Bueno y Abierto a todos del Hijo de Dios: Que en medio de nuestras carencias no dejemos de ver como siempre Vos viste, las necesidades de los pobres y afligidos, los que sufren soledad y desamparo, de los que hacen muchos años no reciben una caricia ni oyen un "Te quiero".
Ven Niño Dios a nuestra tierra y cuida de nuestros niños... Establece alli tu Reino de Justicia, para que Herodes no siga persiguiendo inocentes; para que en el destierro tengamos la mirada tierna de María y San José sea el Padre Providente de los Niños; para que no perdamos las ganas de vivir y los chicos crezcan en sabiduría y gracia delante de Dios y los hombres, como Vos creciste en Nazareth; para que los niños perdidos sean hallados por José y María como a Vos te encontraron un día; para que sepamos sencillamente ofrecernos como a Vos te ofrecieron en el Templo y María no nos deje aunque una espada de dolor atraviese su Corazón!
Ven Corazoncito Santo del Niño Dios y cólmanos de tu amor, para que sepamos respetarnos y querernos más y así tu Reino esté presente cada vez más en este Mundo: para tu Gloria y no la nuestra!
Sagrado Corazoncito del Niño Jesús: ¡TODOS en Vos Confiamos! Amén
El 15 de junio de 2012 se celebra el día del Sagrado Corazón de Jesús. La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.
La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.
Padre Julio César Grassi
"Todo lo que quieras pedir, pídelo por los Méritos de Mi infancia, y... nada te será negado" (Palabras del Divino Niño Jesús a todos sus devotos)
ORACIÓN A NUESTRO DULCE AMORCITO CORAZONCITO DEL NIÑO JESÚS:
Corazoncito del Niño Jesús: Hoy nos presentamos ante Vos con una inmensa confianza, para que nos atiendas en nuestras aflicciones! Vos que tuviste el privilegio de latir al ritmo del Corazón Inmaculado de María - Tu Madre - en su bendito vientre: Regalanos algo de esa ternura y protección que recibías, mientras Ella, en medio de incomprensiones, te seguía cuidando!
Corazoncito Sagrado de Jesús: Cuando naciste, los pobres vinieron a Tí con ofrendas y Vos le regalaste Tu amor y sobre todo la ESPERANZA que irradiaba de tu Pesebre: ¡Danos a nosotros esa ESPERA CONFIADA en la Victoria del Bien sobre el Mal, porque a veces el tiempo y el desgaste nos hace desconfiar y ponernos tristes!
Oh Corazón tierno e inocente del Niño Jesús: Vos fuiste perseguido por el poder del Rey Herodes y sufriste el destierro apenas nacido: ¡Danos paciencia en la persecución y encomienda a Tu padre adoptivo San José que nos provea de la seguridad y sustento que tuvo Tu Sagrada Familia durante la terrible injusticia vivida!
Corazoncito Santo, Bueno y Abierto a todos del Hijo de Dios: Que en medio de nuestras carencias no dejemos de ver como siempre Vos viste, las necesidades de los pobres y afligidos, los que sufren soledad y desamparo, de los que hacen muchos años no reciben una caricia ni oyen un "Te quiero".
Ven Niño Dios a nuestra tierra y cuida de nuestros niños... Establece alli tu Reino de Justicia, para que Herodes no siga persiguiendo inocentes; para que en el destierro tengamos la mirada tierna de María y San José sea el Padre Providente de los Niños; para que no perdamos las ganas de vivir y los chicos crezcan en sabiduría y gracia delante de Dios y los hombres, como Vos creciste en Nazareth; para que los niños perdidos sean hallados por José y María como a Vos te encontraron un día; para que sepamos sencillamente ofrecernos como a Vos te ofrecieron en el Templo y María no nos deje aunque una espada de dolor atraviese su Corazón!
Ven Corazoncito Santo del Niño Dios y cólmanos de tu amor, para que sepamos respetarnos y querernos más y así tu Reino esté presente cada vez más en este Mundo: para tu Gloria y no la nuestra!
Sagrado Corazoncito del Niño Jesús: ¡TODOS en Vos Confiamos! Amén
El 15 de junio de 2012 se celebra el día del Sagrado Corazón de Jesús. La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.
La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.
Padre Julio César Grassi
LO QUE HE APRENDIDO EN LA VIDA...
LO QUE HE APRENDIDO EN LA VIDA
He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en alguien a quien se pueda amar; el resto ya depende de los otros...
He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, no lograré ...resolver nada. Sólo accionando y obrando lo que pueda será útil... Necesito paz para que Dios pueda manejar mi vida...
He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla...
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor...
He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto...
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que podrían ocasionar dolor durante toda la vida...
He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser...
He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar...Y más satisfactorio pensar que reaccionar...
He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas; podría ser la última vez que los veo...
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé y que si yo lo deseo y con la ayuda de Dios, si esa fuese Su voluntad, todo es posible...
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga y los resultados que obtenga...
He aprendido que, o controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi...
He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica, pero es la única forma como he logrado poner paz a mi corazón...
He aprendido que por bueno que sea podría haber alguien que tarde o temprano me puede hacer sentir lastimada y debo saber perdonarle por ello...
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; muchas veces soy yo la que tengo que perdonarme a mi misma...
He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se puede desvanecer y algo más bello y profundo viene a tomar su lugar...
He aprendido que con los que amamos podemos hacer cualquier cosa --o no hacer nada-- y aún así tener el mejor de los momentos...
He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera...
He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos...
He aprendido que la verdadera amistad --y el verdadero amor-- continuan creciendo a pesar de las distancias...
He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en alguien a quien se pueda amar; el resto ya depende de los otros...
He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, no lograré ...resolver nada. Sólo accionando y obrando lo que pueda será útil... Necesito paz para que Dios pueda manejar mi vida...
He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla...
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor...
He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto...
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que podrían ocasionar dolor durante toda la vida...
He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser...
He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar...Y más satisfactorio pensar que reaccionar...
He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con palabras amorosas; podría ser la última vez que los veo...
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé y que si yo lo deseo y con la ayuda de Dios, si esa fuese Su voluntad, todo es posible...
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga y los resultados que obtenga...
He aprendido que, o controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi...
He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica, pero es la única forma como he logrado poner paz a mi corazón...
He aprendido que por bueno que sea podría haber alguien que tarde o temprano me puede hacer sentir lastimada y debo saber perdonarle por ello...
He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; muchas veces soy yo la que tengo que perdonarme a mi misma...
He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se puede desvanecer y algo más bello y profundo viene a tomar su lugar...
He aprendido que con los que amamos podemos hacer cualquier cosa --o no hacer nada-- y aún así tener el mejor de los momentos...
He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en que yo quisiera, no significa que no me ama a su manera...
He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos...
He aprendido que la verdadera amistad --y el verdadero amor-- continuan creciendo a pesar de las distancias...
AHORA, HOY... ESTE ES EL MEJOR MOMENTO
AHORA, HOY... ESTE ES EL MEJOR MOMENTO
"Al pasar de los años y durante mi vida...
He comprendido que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así c...omo se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar.
He comprendido que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión.
Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que la felicidad está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.
Finalmente he descubierto que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser Él: amor, gozo, paz, bondad, reconciliación, perdón y entrega total...
Y en mi mente recuerdo aquel proverbio que dice:
"En ocasiones cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuanto sufrimos por lo mucho que anhelamos"
Séamos felices antes de que se nos haga demasiado tarde...!"
"Al pasar de los años y durante mi vida...
He comprendido que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así c...omo se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar.
He comprendido que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión.
Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que la felicidad está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.
Finalmente he descubierto que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser Él: amor, gozo, paz, bondad, reconciliación, perdón y entrega total...
Y en mi mente recuerdo aquel proverbio que dice:
"En ocasiones cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuanto sufrimos por lo mucho que anhelamos"
Séamos felices antes de que se nos haga demasiado tarde...!"
SAN ANTONIO DE PADUA (1195-1231) 13 de junio
SAN ANTONIO DE PADUA (1195-1231)
Predicador de la orden de los franciscanos
Festividad: 13 de junio
Fecha canonización: 1232
Nacionalidad: portugués
Presbítero y doctor de la Iglesia († 1231) Nació en Lisboa a finales del siglo XII. Pri...mero formó parte de los canónigos regulares de san Agustín, y, poco después de su ordenación sacerdotal, ingresó en la Orden de los frailes Menores, con la intención de dedicarse a propagar la fe cristiana en África.
Sin embargo, fue en Francia y en Italia donde ejerció con gran provecho sus dotes de predicador, convirtiendo a muchos herejes.
Fue el primero que enseñó teología en su Orden. Escribió varios sermones llenos de doctrina y de unción. Murió en Padua el año 1231.
ORACIÓN
¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me habéis de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien servisteis, a la Virgen Santísima a quien amasteis y al divino Niño Jesús que tantos favores os hizo. Rogadles por mi, para que por vuestra poderosa intercesión me concedan lo que pido.
¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por vuestra mediación y obráis tantos prodigios con vuestros devotos; yo os ruego y suplico me alcancéis de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
ORACIÓN EN UNA NECESIDAD
¡Oh bendito San Antonio de Padua! Como uno de tus devotos me dirijo a ti en este día. A tí elevo mis débiles oraciones. Tu protección imploro y bajo ella espero merecer del Altísimo el ser socorrido en mis necesidades.
Bien ves, santo mío, que, llenos de amor, de respeto y de confianza, claman a ti todos cuantos se ven en alguna necesidad o peligro; a ti clama el enfermo en el lecho del dolor, el encarcelado desde su lóbrego calabozo, el cautivo desde su mazmorra, el sencillo pastor desde su rústica cabaña, el peregrino en su largas y penosas expediciones, el navegante entre las espumosas olas del mar.
Unos y otros esperan vencer con tu amparo los obstáculos que se oponen a su felcidiad en el camino de la vida; unos y otros esperan ver satisfechos sus deseos; todos en fín, confían por tu mediación verse remediados en sus necesidades.
Séalo yo al presente, ¡oh milagroso Santo! Alcance yo por tu mediación el poderoso auxilio del cielo, que puede en nuestras tribulaciones sacarnos ilesos y triunfantes. Amén.
HUMILDE ROGATIVA
Te saludo, Antonio de Padua, y por la gran fe que tengo en nuestro Señor Jesucristo, a quien lealmente serviste, y en la siempre Virgen María, que tanto amaste, y en el dulcísimo Niño Jesús que en vuestro aposento hallaste; por los treinta y tres años que vivió y después murió en la Cruz por nuestro amor, y por los tres años que estuviste tú en el desierto, deseoso de hallar a aquel supremo Señor, que os apareció y os dijo aquellas palabras: "Antonio, siempre estaré a tu lado, sellaré tu corazón"; por el hábito que vestiste, por el cordón que ceñiste, por los muchos milagros que Dios ha obrado y obra todos los días por medio tuyo, por la grande confianza que tengo en tu intercesión, te suplico, postrado en tierra, te dignes interceder delante de Nuestro Señor Jesucristo, para que me conceda por vuestro medio, si me conviene, la gracia que deseo.... (mencionar)
Señor mío Jesucristo, por los méritos de vuestro siervo Antonio, así como resucitasteis los muertos y librasteis a su padre, concededme esta gracia por los méritos e intercesión de vuestro siervo Antonio, por quien las cosas olvidadas son recordadas, las ausentes se hacen presentes, las perdidas se hallan, las justamente propuestas son aceptadas y las empezadas son acabadas; así os ruego, Dios mío potentísimo, me concedáis aquella gracia que deseo, si es conforme a vuestra santa voluntad.
Padrenuestro y Avemaría.
Dios mío Jesucristo, por vuestra infinita misericordia aquietad las angustias de mi corazón, para que viviendo y muriendo, pueda siempre alabaros, bendeciros y loaros. Amén.
Os saludo, Antonio Santo de Padua, por aquellas oraciones que en el campo hicisteis, confesando y predicando la fe de Cristo Nuestro Señor; por aquellos tres años que en el monte oraste, y perdiendo el breviario, fue hallado por el Niño Jesús; por la revelación que tuviste para ir a libertar a tu padre de falsos testigos acusado y condenado a muerte, de que lo libraste; líbrame a mí, glorioso Santo, de falsos testigos, de malas compañías y de condenaciones injustas; y por aquellas gracias que pediste al Señor que lo perdido se hallare, lo olvidado fuese recordado, lo propuesto se aceptase y lo empezado se acabase, os suplico me alcances del Señor alegre mi corazón, concediéndome la gracia que os pido, si es su santa voluntad, con la cual me conformo totalmente.
Tres Padrenuestros al Niño Jesús, tres Avemarías a la Virgen y el Responsorio
RESPONSORIO DE SAN ANTONIO
Si buscas milagros, mira:
Muerte y error desterrados,
Miseria y demonio huidos,
Leprosos y enfermos sanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.
El peligro se retira,
Los pobres van remediados;
Cuéntenlo los socorridos,
Díganlo los paduanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Ruega a Cristo por nosotros, Antonio glorioso y santo, para que dignos así de sus promesas seamos.
Predicador de la orden de los franciscanos
Festividad: 13 de junio
Fecha canonización: 1232
Nacionalidad: portugués
Presbítero y doctor de la Iglesia († 1231) Nació en Lisboa a finales del siglo XII. Pri...mero formó parte de los canónigos regulares de san Agustín, y, poco después de su ordenación sacerdotal, ingresó en la Orden de los frailes Menores, con la intención de dedicarse a propagar la fe cristiana en África.
Sin embargo, fue en Francia y en Italia donde ejerció con gran provecho sus dotes de predicador, convirtiendo a muchos herejes.
Fue el primero que enseñó teología en su Orden. Escribió varios sermones llenos de doctrina y de unción. Murió en Padua el año 1231.
ORACIÓN
¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me habéis de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien servisteis, a la Virgen Santísima a quien amasteis y al divino Niño Jesús que tantos favores os hizo. Rogadles por mi, para que por vuestra poderosa intercesión me concedan lo que pido.
¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por vuestra mediación y obráis tantos prodigios con vuestros devotos; yo os ruego y suplico me alcancéis de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
ORACIÓN EN UNA NECESIDAD
¡Oh bendito San Antonio de Padua! Como uno de tus devotos me dirijo a ti en este día. A tí elevo mis débiles oraciones. Tu protección imploro y bajo ella espero merecer del Altísimo el ser socorrido en mis necesidades.
Bien ves, santo mío, que, llenos de amor, de respeto y de confianza, claman a ti todos cuantos se ven en alguna necesidad o peligro; a ti clama el enfermo en el lecho del dolor, el encarcelado desde su lóbrego calabozo, el cautivo desde su mazmorra, el sencillo pastor desde su rústica cabaña, el peregrino en su largas y penosas expediciones, el navegante entre las espumosas olas del mar.
Unos y otros esperan vencer con tu amparo los obstáculos que se oponen a su felcidiad en el camino de la vida; unos y otros esperan ver satisfechos sus deseos; todos en fín, confían por tu mediación verse remediados en sus necesidades.
Séalo yo al presente, ¡oh milagroso Santo! Alcance yo por tu mediación el poderoso auxilio del cielo, que puede en nuestras tribulaciones sacarnos ilesos y triunfantes. Amén.
HUMILDE ROGATIVA
Te saludo, Antonio de Padua, y por la gran fe que tengo en nuestro Señor Jesucristo, a quien lealmente serviste, y en la siempre Virgen María, que tanto amaste, y en el dulcísimo Niño Jesús que en vuestro aposento hallaste; por los treinta y tres años que vivió y después murió en la Cruz por nuestro amor, y por los tres años que estuviste tú en el desierto, deseoso de hallar a aquel supremo Señor, que os apareció y os dijo aquellas palabras: "Antonio, siempre estaré a tu lado, sellaré tu corazón"; por el hábito que vestiste, por el cordón que ceñiste, por los muchos milagros que Dios ha obrado y obra todos los días por medio tuyo, por la grande confianza que tengo en tu intercesión, te suplico, postrado en tierra, te dignes interceder delante de Nuestro Señor Jesucristo, para que me conceda por vuestro medio, si me conviene, la gracia que deseo.... (mencionar)
Señor mío Jesucristo, por los méritos de vuestro siervo Antonio, así como resucitasteis los muertos y librasteis a su padre, concededme esta gracia por los méritos e intercesión de vuestro siervo Antonio, por quien las cosas olvidadas son recordadas, las ausentes se hacen presentes, las perdidas se hallan, las justamente propuestas son aceptadas y las empezadas son acabadas; así os ruego, Dios mío potentísimo, me concedáis aquella gracia que deseo, si es conforme a vuestra santa voluntad.
Padrenuestro y Avemaría.
Dios mío Jesucristo, por vuestra infinita misericordia aquietad las angustias de mi corazón, para que viviendo y muriendo, pueda siempre alabaros, bendeciros y loaros. Amén.
Os saludo, Antonio Santo de Padua, por aquellas oraciones que en el campo hicisteis, confesando y predicando la fe de Cristo Nuestro Señor; por aquellos tres años que en el monte oraste, y perdiendo el breviario, fue hallado por el Niño Jesús; por la revelación que tuviste para ir a libertar a tu padre de falsos testigos acusado y condenado a muerte, de que lo libraste; líbrame a mí, glorioso Santo, de falsos testigos, de malas compañías y de condenaciones injustas; y por aquellas gracias que pediste al Señor que lo perdido se hallare, lo olvidado fuese recordado, lo propuesto se aceptase y lo empezado se acabase, os suplico me alcances del Señor alegre mi corazón, concediéndome la gracia que os pido, si es su santa voluntad, con la cual me conformo totalmente.
Tres Padrenuestros al Niño Jesús, tres Avemarías a la Virgen y el Responsorio
RESPONSORIO DE SAN ANTONIO
Si buscas milagros, mira:
Muerte y error desterrados,
Miseria y demonio huidos,
Leprosos y enfermos sanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.
El peligro se retira,
Los pobres van remediados;
Cuéntenlo los socorridos,
Díganlo los paduanos.
El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Ruega a Cristo por nosotros, Antonio glorioso y santo, para que dignos así de sus promesas seamos.
¿QUÉ ES LA CRUZ?... ¿CÓMO PODRÍAMOS DESCRIBIRLA?
¿QUÉ ES LA CRUZ?... ¿CÓMO PODRÍAMOS DESCRIBIRLA?
DECÁLOGO DE LO QUE ES LA CRUZ...
"Tu cruz adoramos, Señor, y tu Santa Resurrección glorificamos.
Por el madero ha venido la alegría al mundo entero"
1.- " La cruz es la clave del evangelio, ...la llave de la puerta santa del cielo. La cruz es la gran escuela del amor y de la sabiduría de un Dios clavado y abierto".
2.- "En la cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino para el cielo".
3.- "Es una oliva preciosa la santa cruz, que con su aceite nos unta y nos da luz.
4.- "Hecha está la cruz a la medida de Dios, de nuestro Dios. Y hecha está también a la medida del hombre".
5.- "Creo, oh Cristo, en tu cruz que nutre nuestra arteria".
6.- "La cruz es el símbolo y la prenda de la vida verdadera".
7.- "La cruz es el camino de la misericordia, de la bondad, de la verdad, de la valentía y del amor".
8.- "La cruz es la escuela de la fe, el motor de la esperanza y el horno de la caridad".
9.- "La cruz es el árbol único en nobleza, el árbol de la vida".
10.-"La cruz es la gloria. La gloria es la cruz.
"¿Pero cómo, clavado, enseñas tanto?/
Debe ser que siempre estás abierto,/
¡Oh Cristo, Oh ciencia eterna, Oh libro santo!"
"Mirarán al que traspasaron"
"¡Oh maravillosa y nueva virtud! ¡Lo que no hiciste desde el cielo servido de ángeles, hiciste desde la cruz acompañado de ladrones! Y no solamente la cruz, mas la misma figura que en ella tienes, nos llama dulcemente a amor; la cabeza tienes reclinada, para oírnos y darnos besos de paz, con la cual convidas a los culpados, siendo tú el ofendido; los brazos tendidos, para abrazarnos; las manos agujereadas, para darnos tus bienes; el costado abierto, para recibirnos en tus entrañas; los pies clavados, para esperarnos y para nunca poder apartarte de nosotros. De manera, que mirándote, Señor, todo me convida a amor: el madero, la figura, el misterio, las heridas de tu cuerpo; y, sobre todo, el amor interior me da voces que te ame y que nunca te olvide de mi corazón". (San Juan de Ávila, "La locura de la cruz")
DECÁLOGO DE LO QUE ES LA CRUZ...
"Tu cruz adoramos, Señor, y tu Santa Resurrección glorificamos.
Por el madero ha venido la alegría al mundo entero"
1.- " La cruz es la clave del evangelio, ...la llave de la puerta santa del cielo. La cruz es la gran escuela del amor y de la sabiduría de un Dios clavado y abierto".
2.- "En la cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino para el cielo".
3.- "Es una oliva preciosa la santa cruz, que con su aceite nos unta y nos da luz.
4.- "Hecha está la cruz a la medida de Dios, de nuestro Dios. Y hecha está también a la medida del hombre".
5.- "Creo, oh Cristo, en tu cruz que nutre nuestra arteria".
6.- "La cruz es el símbolo y la prenda de la vida verdadera".
7.- "La cruz es el camino de la misericordia, de la bondad, de la verdad, de la valentía y del amor".
8.- "La cruz es la escuela de la fe, el motor de la esperanza y el horno de la caridad".
9.- "La cruz es el árbol único en nobleza, el árbol de la vida".
10.-"La cruz es la gloria. La gloria es la cruz.
"¿Pero cómo, clavado, enseñas tanto?/
Debe ser que siempre estás abierto,/
¡Oh Cristo, Oh ciencia eterna, Oh libro santo!"
"Mirarán al que traspasaron"
"¡Oh maravillosa y nueva virtud! ¡Lo que no hiciste desde el cielo servido de ángeles, hiciste desde la cruz acompañado de ladrones! Y no solamente la cruz, mas la misma figura que en ella tienes, nos llama dulcemente a amor; la cabeza tienes reclinada, para oírnos y darnos besos de paz, con la cual convidas a los culpados, siendo tú el ofendido; los brazos tendidos, para abrazarnos; las manos agujereadas, para darnos tus bienes; el costado abierto, para recibirnos en tus entrañas; los pies clavados, para esperarnos y para nunca poder apartarte de nosotros. De manera, que mirándote, Señor, todo me convida a amor: el madero, la figura, el misterio, las heridas de tu cuerpo; y, sobre todo, el amor interior me da voces que te ame y que nunca te olvide de mi corazón". (San Juan de Ávila, "La locura de la cruz")
"He allí a tu Madre..."
Sólo Mírala, ámala, pídele, defiéndela, imítala, abrázala...Déjate amar en Su infinita ternura de Máma bondadosa y buena...
Día litúrgico: Miércoles X del tiempo ordinario, 13 de Junio del 2012 "No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento"
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO
Día litúrgico: Miércoles X del tiempo ordinario, 13 de Junio del 2012
Texto del Evangelio (Mt 5,17-19):
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos»..."
MEDITACIÓN:
Hoy escuchamos del Señor: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas; (...), sino a dar cumplimiento» (Mt 5,17). En el Evangelio de hoy, Jesús enseña que el Antiguo Testamento es parte de la Revelación divina: Dios primeramente se dio a conocer a los hombres mediante los profetas. El Pueblo escogido se reunía los sábados en la sinagoga para escuchar la Palabra de Dios. Así como un buen israelita conocía las Escrituras y las ponía en práctica, a los cristianos nos conviene la meditación frecuente —diaria, si fuera posible— de las Escrituras.
En Jesús tenemos la plenitud de la Revelación. Él es el Verbo, la Palabra de Dios, que se ha hecho hombre (cf. Jn 1,14), que viene a nosotros para darnos a conocer quién es Dios y cómo nos ama. Dios espera del hombre una respuesta de amor, manifestada en el cumplimiento de sus enseñanzas: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos» (Jn 14,15).
Del texto del Evangelio de hoy encontramos una buena explicación en la Primera Carta de san Juan: «En esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados» (1Jn 5,3). Guardar los mandamientos de Dios garantiza que le amamos con obras y de verdad. El amor no es sólo un sentimiento, sino que —a la vez— pide obras, obras de amor, vivir el doble precepto de la caridad.
Jesús nos enseña la malicia del escándalo: «El que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos» (Mt 5,19). Porque —como dice san Juan— «quien dice: ‘Yo le conozco’ y no guarda sus mandamientos es un mentiroso y la verdad no está en él» (1Jn 2,4).
A la vez enseña la importancia del buen ejemplo: «El que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos» (Mt 5,19). El buen ejemplo es el primer elemento del apostolado cristiano.
Rev. D. Miquel MASATS i Roca (Girona, España)
Día litúrgico: Miércoles X del tiempo ordinario, 13 de Junio del 2012
Texto del Evangelio (Mt 5,17-19):
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos»..."
MEDITACIÓN:
Hoy escuchamos del Señor: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas; (...), sino a dar cumplimiento» (Mt 5,17). En el Evangelio de hoy, Jesús enseña que el Antiguo Testamento es parte de la Revelación divina: Dios primeramente se dio a conocer a los hombres mediante los profetas. El Pueblo escogido se reunía los sábados en la sinagoga para escuchar la Palabra de Dios. Así como un buen israelita conocía las Escrituras y las ponía en práctica, a los cristianos nos conviene la meditación frecuente —diaria, si fuera posible— de las Escrituras.
En Jesús tenemos la plenitud de la Revelación. Él es el Verbo, la Palabra de Dios, que se ha hecho hombre (cf. Jn 1,14), que viene a nosotros para darnos a conocer quién es Dios y cómo nos ama. Dios espera del hombre una respuesta de amor, manifestada en el cumplimiento de sus enseñanzas: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos» (Jn 14,15).
Del texto del Evangelio de hoy encontramos una buena explicación en la Primera Carta de san Juan: «En esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados» (1Jn 5,3). Guardar los mandamientos de Dios garantiza que le amamos con obras y de verdad. El amor no es sólo un sentimiento, sino que —a la vez— pide obras, obras de amor, vivir el doble precepto de la caridad.
Jesús nos enseña la malicia del escándalo: «El que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos» (Mt 5,19). Porque —como dice san Juan— «quien dice: ‘Yo le conozco’ y no guarda sus mandamientos es un mentiroso y la verdad no está en él» (1Jn 2,4).
A la vez enseña la importancia del buen ejemplo: «El que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos» (Mt 5,19). El buen ejemplo es el primer elemento del apostolado cristiano.
Rev. D. Miquel MASATS i Roca (Girona, España)
"Yo soy …un ser humano... Mi comienzo embrionario..."
"Yo soy …un ser humano... Mi comienzo embrionario..."
Yo soy… es algo que una madre percibe al saber que en su seno va creciendo un nuevo ser, que es su hijo. Recibe esta llamada del que luego va a recibir un nombre que –posiblemente– ya ...ha elegido: Juan, si es chico; María, si es niña.
Esta realidad es percibida por quién se reconoce madre, es decir, portadora de una nueva vida. Una vida que es un ser humano, su hijo, y que tiene también un padre. Una realidad y una vida sobre la que hoy la genética y la embriología, con sus avances en los últimos años, proporcionan datos desde su comienzo embrionario.
En efecto, existe hoy evidencia científica de que la vida humana empieza en el momento de la fecundación, con la aparición del cigoto. El cigoto es el resultado de la unión de dos células germinales o gametos. Tras atravesar el espermatozoide la membrana del óvulo, se fusionan los pronúcleos y aparece una célula humana totipotencial, que es el cigoto, primera célula embrionaria, que se desarrolla hasta producir el llamado blastocisto, o embrión de pocos días.
El cigoto contiene un ADN completo y una identidad genética propia, ya que en su código genético -el genoma o conjunto de genes que llevan sus cromosomas, y que le es propio- está contenida toda la información que necesita para que ese nuevo ser humano se desarrolle de forma completa, hasta que adquiere su condición de recién nacido y de ser adulto. El genoma determina su identidad, su patrimonio genético, y es la base de su ser único e irrepetible, abierto al medio del que necesita para su sustento. Estos genes proceden en un 50% del padre y en otro 50% de la madre. Se entrecruzan y dan origen al nuevo ser con su cariotipo (juego completo de cromosomas) propio y distinto de ambos progenitores. Desde el momento en que es fecundado el óvulo, la nueva vida que se está desarrollando, ya no es ni la del padre, ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano con su crecimiento y desarrollo propio.
El embrión crece y sus células se multiplican mediante el desarrollo biológico de una forma continua y gradual. Aunque es dependiente de la madre, a la vez es autónomo. Van apareciendo determinados elementos morfológicos, que van configurando su fenotipo (figura visible). Todo el proceso está dentro de una unidad vital, marcada por el programa genético que lo identifica como ser humano. Se trata de su código genético, tan único y personal que lo hace distinto de cualquier otro ser humano. Dicho de otro modo: el embrión va cambiando morfológicamente, pero su identidad sustancial no cambia, sigue siendo el mismo ser humano, único e irrepetible.
El genoma está en todas y cada una de las células del embrión. Del genoma depende el crecimiento, desarrollo y diferenciación funcional de sus células para formar tejidos, órganos y sistemas. Todo ello surge del cigoto, primera célula totipotencial, que lleva en sí misma las instrucciones para formar un ser humano completo. El cigoto es ya una vida humana, constituida al principio por una sola célula que posteriormente experimenta sucesivas divisiones, dando paso al blastocisto, la mórula, la gástrula, etc.
Por tanto, no se puede decir que estas organizaciones celulares constituyan un “conglomerado celular”, ya que poseen unidad de organización y de vida. Tienen una misma y única identidad. Su desarrollo corresponde al proceso de un ser vivo, perteneciente a la especie humana, avalada por el cruce de los genes de sus padres que le dan una perfecta y única identidad. Identidad que es numéricamente distinta de la identidad paterno-materna (es otro ser vivo de la misma especie). En este nuevo ser humano no se da una fase organizativa, embrionaria o fetal, que no sea humana.
Además de los mecanismos genéticos, hay una serie de mecanismos bioquímicos que regulan el proceso de evolución del embrión. Sus células van perdiendo el carácter totipotencial (capacidad para generar “todo” tipo de células), pero tienen la capacidad de generar tipos celulares distintos. Este proceso no es arbitrario, sino que está genéticamente regulado; y así aparecen las células musculares, nerviosas, epiteliales, cada una de ellas con su funcionalidad propia.
Esta capacidad de diferenciación en células funcionales nos indica de nuevo que ya desde sus etapas tempranas, el embrión es un ser vivo de naturaleza humana. Este ya es así cuando se establece el diálogo bioquímico entre el embrión y la madre, que es un mecanismo para controlar que el embrión se dirija y se ponga en contacto con la mucosa uterina de la madre, dónde va a ocurrir la anidación. A partir de la anidación, el mismo embrión obtiene de la madre su alimento, que hasta ese momento le venía del citoplasma del óvulo.
A partir de la anidación o implantación, en el útero materno se va a desarrollar la placenta para el intercambio de oxigeno y nutrientes.
Estos son algunos de los argumentos biológicos para poder afirmar que el ser resultante de la unión del óvulo con el espermatozoide es un ser vivo y humano. Por ello, este ser humano que se va desarrollando tiene la misma dignidad y merece igual respeto que un ser humano adulto. Su ser humano no viene como resultado de ese desarrollo, sino que es condición previa y necesaria para ese desarrollo.
Yo soy… es algo que una madre percibe al saber que en su seno va creciendo un nuevo ser, que es su hijo. Recibe esta llamada del que luego va a recibir un nombre que –posiblemente– ya ...ha elegido: Juan, si es chico; María, si es niña.
Esta realidad es percibida por quién se reconoce madre, es decir, portadora de una nueva vida. Una vida que es un ser humano, su hijo, y que tiene también un padre. Una realidad y una vida sobre la que hoy la genética y la embriología, con sus avances en los últimos años, proporcionan datos desde su comienzo embrionario.
En efecto, existe hoy evidencia científica de que la vida humana empieza en el momento de la fecundación, con la aparición del cigoto. El cigoto es el resultado de la unión de dos células germinales o gametos. Tras atravesar el espermatozoide la membrana del óvulo, se fusionan los pronúcleos y aparece una célula humana totipotencial, que es el cigoto, primera célula embrionaria, que se desarrolla hasta producir el llamado blastocisto, o embrión de pocos días.
El cigoto contiene un ADN completo y una identidad genética propia, ya que en su código genético -el genoma o conjunto de genes que llevan sus cromosomas, y que le es propio- está contenida toda la información que necesita para que ese nuevo ser humano se desarrolle de forma completa, hasta que adquiere su condición de recién nacido y de ser adulto. El genoma determina su identidad, su patrimonio genético, y es la base de su ser único e irrepetible, abierto al medio del que necesita para su sustento. Estos genes proceden en un 50% del padre y en otro 50% de la madre. Se entrecruzan y dan origen al nuevo ser con su cariotipo (juego completo de cromosomas) propio y distinto de ambos progenitores. Desde el momento en que es fecundado el óvulo, la nueva vida que se está desarrollando, ya no es ni la del padre, ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano con su crecimiento y desarrollo propio.
El embrión crece y sus células se multiplican mediante el desarrollo biológico de una forma continua y gradual. Aunque es dependiente de la madre, a la vez es autónomo. Van apareciendo determinados elementos morfológicos, que van configurando su fenotipo (figura visible). Todo el proceso está dentro de una unidad vital, marcada por el programa genético que lo identifica como ser humano. Se trata de su código genético, tan único y personal que lo hace distinto de cualquier otro ser humano. Dicho de otro modo: el embrión va cambiando morfológicamente, pero su identidad sustancial no cambia, sigue siendo el mismo ser humano, único e irrepetible.
El genoma está en todas y cada una de las células del embrión. Del genoma depende el crecimiento, desarrollo y diferenciación funcional de sus células para formar tejidos, órganos y sistemas. Todo ello surge del cigoto, primera célula totipotencial, que lleva en sí misma las instrucciones para formar un ser humano completo. El cigoto es ya una vida humana, constituida al principio por una sola célula que posteriormente experimenta sucesivas divisiones, dando paso al blastocisto, la mórula, la gástrula, etc.
Por tanto, no se puede decir que estas organizaciones celulares constituyan un “conglomerado celular”, ya que poseen unidad de organización y de vida. Tienen una misma y única identidad. Su desarrollo corresponde al proceso de un ser vivo, perteneciente a la especie humana, avalada por el cruce de los genes de sus padres que le dan una perfecta y única identidad. Identidad que es numéricamente distinta de la identidad paterno-materna (es otro ser vivo de la misma especie). En este nuevo ser humano no se da una fase organizativa, embrionaria o fetal, que no sea humana.
Además de los mecanismos genéticos, hay una serie de mecanismos bioquímicos que regulan el proceso de evolución del embrión. Sus células van perdiendo el carácter totipotencial (capacidad para generar “todo” tipo de células), pero tienen la capacidad de generar tipos celulares distintos. Este proceso no es arbitrario, sino que está genéticamente regulado; y así aparecen las células musculares, nerviosas, epiteliales, cada una de ellas con su funcionalidad propia.
Esta capacidad de diferenciación en células funcionales nos indica de nuevo que ya desde sus etapas tempranas, el embrión es un ser vivo de naturaleza humana. Este ya es así cuando se establece el diálogo bioquímico entre el embrión y la madre, que es un mecanismo para controlar que el embrión se dirija y se ponga en contacto con la mucosa uterina de la madre, dónde va a ocurrir la anidación. A partir de la anidación, el mismo embrión obtiene de la madre su alimento, que hasta ese momento le venía del citoplasma del óvulo.
A partir de la anidación o implantación, en el útero materno se va a desarrollar la placenta para el intercambio de oxigeno y nutrientes.
Estos son algunos de los argumentos biológicos para poder afirmar que el ser resultante de la unión del óvulo con el espermatozoide es un ser vivo y humano. Por ello, este ser humano que se va desarrollando tiene la misma dignidad y merece igual respeto que un ser humano adulto. Su ser humano no viene como resultado de ese desarrollo, sino que es condición previa y necesaria para ese desarrollo.
Por tanto, a la vez que se da este desarrollo biológico, no podemos olvidar que nos encontramos ante un sujeto, un tú, que nos habla desde el código genético, molecular, hormonal y vital. Este ser vivo establece con su entorno el diálogo propio de la vida, emitiendo señales inequívocas de que ahí se halla la vida organizándose, con un desarrollo iniciado desde el primer momento (el cigoto), y hasta su muerte natural.
Este sujeto originario es un verdadero "yo soy..." que los investigadores en su observación objetiva le llamaron embrión, feto, recién nacido; pero es esa identidad única la que nos dice “yo soy embrión, yo soy feto, yo soy Juan o María”, y la que nos revelará su fenotipo definitivo de niño y de adulto, su apariencia externa.
Es importante que la ley reconozca un verdadero sujeto de derechos vitales en este inicio de la existencia, es decir, un estatuto biológico, antropológico y jurídico para este sujeto que es ya un ser humano, una persona desde su origen, y cuya identidad se mantiene en los diferentes estadios de su desarrollo, ya que este sujeto “yo soy…” está en peligro por el aborto (IVE).
Con ello está en juego la protección de la vida humana, de la única especie biológica dotada de autoconciencia, de pensamiento, de reflexión y capaz de comportamiento ético. Esta protección constituye el primero de los Derechos Humanos, y sin su reconocimiento nos jugamos la base que asienta todos los demás Derechos.
Este sujeto originario es un verdadero "yo soy..." que los investigadores en su observación objetiva le llamaron embrión, feto, recién nacido; pero es esa identidad única la que nos dice “yo soy embrión, yo soy feto, yo soy Juan o María”, y la que nos revelará su fenotipo definitivo de niño y de adulto, su apariencia externa.
Es importante que la ley reconozca un verdadero sujeto de derechos vitales en este inicio de la existencia, es decir, un estatuto biológico, antropológico y jurídico para este sujeto que es ya un ser humano, una persona desde su origen, y cuya identidad se mantiene en los diferentes estadios de su desarrollo, ya que este sujeto “yo soy…” está en peligro por el aborto (IVE).
Con ello está en juego la protección de la vida humana, de la única especie biológica dotada de autoconciencia, de pensamiento, de reflexión y capaz de comportamiento ético. Esta protección constituye el primero de los Derechos Humanos, y sin su reconocimiento nos jugamos la base que asienta todos los demás Derechos.
martes, 12 de junio de 2012
"¡En Ella todas las gracias...!"
"Dios reunió en un solo lugar todas las aguas y las llamó mar, y en otro lugar, reunió todas las gracias, y las llamó María...
¡En Ella todas las gracias...!"
San Luis María Grignion de Montfort
Permíte que Dios trabaje en tu corazón...
Permíte que Dios trabaje en tu corazón... ¡Estás en las mejores manos...Las más Santas, las que más te aman! No tengas miedo...Máma también está cerca, muy cerca...
Día litúrgico: Martes X del tiempo ordinario, 12 de Junio del 2012 "Vosotros sois la sal de la tierra; Vosotros sois la luz del mundo..."
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO
Día litúrgico: Martes X del tiempo ordinario, 12 de Junio del 2012
Texto del Evangelio (Mt 5,13-16):
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa,... ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos»..."
MEDITACIÓN:
Hoy, San Mateo nos recuerda aquellas palabras en las que Jesús habla de la misión de los cristianos: ser sal y luz del mundo. La sal, por un lado, es este condimento necesario que da gusto a los alimentos: sin sal, ¡qué poco valen los platos! Por otro lado, a lo largo de los siglos la sal ha sido un elemento fundamental para la conservación de los alimentos por su poder de evitar la corrupción. Jesús nos dice: —Debéis ser sal en vuestro mundo, y como la sal, dar gusto y evitar la corrupción.
En nuestro tiempo, muchos han perdido el sentido de su vida y dicen que no vale la pena; que está llena de disgustos, dificultades y sufrimientos; que pasa muy deprisa y que tiene como perspectiva final —y bien triste— la muerte.
«Vosotros sois la sal de la tierra» (Mt 5,13). El cristiano ha de dar el gusto: mostrar con la alegría y el optimismo sereno de quien se sabe hijo de Dios, que todo en esta vida es camino de santidad; que dificultades, sufrimientos y dolores nos ayudan a purificarnos; y que al final nos espera la vida de la Gloria, la felicidad eterna.
Y, también como la sal, el discípulo de Cristo ha de preservar de la corrupción: donde se encuentran cristianos de fe viva, no puede haber injusticia, violencia, abusos hacia los débiles... Todo lo contrario, ha de resplandecer la virtud de la caridad con toda la fuerza: la preocupación por los otros, la solidaridad, la generosidad...
Y, así, el cristiano es luz del mundo (cf. Mt 5,14). El cristiano es esta antorcha que, con el ejemplo de su vida, lleva la luz de la verdad a todos los rincones del mundo, mostrando el camino de la salvación... Allá donde antes sólo había tinieblas, incertidumbres y dudas, nace la claridad, la certeza y la seguridad...
Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas (Girona, España)
Día litúrgico: Martes X del tiempo ordinario, 12 de Junio del 2012
Texto del Evangelio (Mt 5,13-16):
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa,... ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos»..."
MEDITACIÓN:
Hoy, San Mateo nos recuerda aquellas palabras en las que Jesús habla de la misión de los cristianos: ser sal y luz del mundo. La sal, por un lado, es este condimento necesario que da gusto a los alimentos: sin sal, ¡qué poco valen los platos! Por otro lado, a lo largo de los siglos la sal ha sido un elemento fundamental para la conservación de los alimentos por su poder de evitar la corrupción. Jesús nos dice: —Debéis ser sal en vuestro mundo, y como la sal, dar gusto y evitar la corrupción.
En nuestro tiempo, muchos han perdido el sentido de su vida y dicen que no vale la pena; que está llena de disgustos, dificultades y sufrimientos; que pasa muy deprisa y que tiene como perspectiva final —y bien triste— la muerte.
«Vosotros sois la sal de la tierra» (Mt 5,13). El cristiano ha de dar el gusto: mostrar con la alegría y el optimismo sereno de quien se sabe hijo de Dios, que todo en esta vida es camino de santidad; que dificultades, sufrimientos y dolores nos ayudan a purificarnos; y que al final nos espera la vida de la Gloria, la felicidad eterna.
Y, también como la sal, el discípulo de Cristo ha de preservar de la corrupción: donde se encuentran cristianos de fe viva, no puede haber injusticia, violencia, abusos hacia los débiles... Todo lo contrario, ha de resplandecer la virtud de la caridad con toda la fuerza: la preocupación por los otros, la solidaridad, la generosidad...
Y, así, el cristiano es luz del mundo (cf. Mt 5,14). El cristiano es esta antorcha que, con el ejemplo de su vida, lleva la luz de la verdad a todos los rincones del mundo, mostrando el camino de la salvación... Allá donde antes sólo había tinieblas, incertidumbres y dudas, nace la claridad, la certeza y la seguridad...
Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas (Girona, España)
SAN BERNABÉ APÓSTOL, "HIJO DE LA CONSOLACIÓN" 11 de Junio
SAN BERNABÉ APÓSTOL, "HIJO DE LA CONSOLACIÓN"
11 de Junio
Bernabé era un judío de la tribu de Levi, había nacido en Chipre; su nombre original era el de José, pero los Apóstoles lo cambiaron al de Bernabé que significa 'hombre esforzado'. ...Se le menciona en las Sagradas Escrituras, en el cuarto capítulo de los Hechos de los Apóstoles; la venta de sus propiedades.
El Santo fue elegido para llevar el Evangelio a Antioquía, instruir y guiar a los neófitos. Para esta misión obtuvo la cooperación de San Pablo. Los dos predicadores obtuvieron gran éxito; Antioquía se convirtió en el gran centro de evangelización y fue ahí donde, por primera vez, se dio el nombre de Cristianos, a los fieles seguidores de Cristo.
Tiempo más tarde, se les encomendó una nueva misión y partieron a cumplirla, acompañados por Juan Marcos. Primero se trasladaron a Seleucia y después a Salamina, en Chipre. Luego llegaron a Pafos, donde convirtieron al procónsul romano Sergio Paulo, navegaron hasta Perga en Pamfilia, donde Juan Marcos los abandonó. En Iconium, en Licaonia, estuvieron a punto de morir apedreados.
En Listra, San Pablo curó milagrosamente a un paralítico y los habitantes paganos los confundieron con dioses. De regreso a Antioquía pasaron por todas las ciudades que habían visitado para confirmar y ordenar presbíteros. Surgieron ciertas diferencias entre San Pablo y San Bernabé, por lo que decidieron separarse. San Bernabé partió entonces hacia Chipre, acompañado de Juan Marcos, para visitar las iglesias que ahí se habían fundado. Alrededor del año 60 ó 61, San Bernabé ya había muerto.
Se dice que fue apedreado hasta morir en Salamina. Otra tradición nos lo presenta como predicador en Alejandría y en Roma y además como primer obispo de Milán.
PARA MEDITAR:
Hoy celebramos al apóstol José, «A quien los Apóstoles dieron el sobrenombre de Bernabé, que significa “Hijo de la consolación”» (Hch 4,36). Desde el principio fue generoso: «Tenía un campo, lo vendió, trajo el dinero y lo puso a los pies de los Apóstoles» (Hch 4,37). Llevó a san Pablo a los Apóstoles, cuando todos le tenían miedo, y con él abrió el apostolado a todos los pueblos. Primero, en Antioquía, donde «Exhortaba a todos a permanecer en el Señor con un corazón firme, porque era un hombre bueno, lleno de fe y del Espíritu Santo. Y una gran muchedumbre se adhirió al Señor» (Hch 11,23-24). Su celo apostólico fue ejemplar, poniendo en práctica el mandato del Maestro: «Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca» (Mt 10,7).
«Separad a Pablo y Bernabé, para una tarea que les tengo asignada» (Hch 13,2), proclamó el Espíritu Santo: fueron a Chipre y Asia Menor, y sufrieron mucho por el Señor. Tuvieron también sus diferencias y se separaron por motivo de Marcos, que les abandonó a mitad de viaje, y Pablo ya no lo aceptaba en el siguiente; pero Bernabé supo confiar en él y veremos luego a Marcos como un gran colaborador de Pedro y Pablo.
Aprendamos a no catalogar a la gente para siempre, que «las almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo» (San Josemaría), cuando se las sostiene con la confianza y se las quiere, ya que «nadie puede ser conocido sino cuando se le ama» (San Agustín).
Cuando veamos que alguien flaquea o retrocede, perseveremos como Bernabé, sobrenombre que significa también “hombre esforzado”, y “el que anima y entusiasma”. Son características de las que hoy estamos necesitados. Por eso acudimos al Señor con las palabras de la colecta: «Concédenos anunciar fielmente con la palabra y con las obras el Evangelio que él [Bernabé] proclamó con valentía».
11 de Junio
Bernabé era un judío de la tribu de Levi, había nacido en Chipre; su nombre original era el de José, pero los Apóstoles lo cambiaron al de Bernabé que significa 'hombre esforzado'. ...Se le menciona en las Sagradas Escrituras, en el cuarto capítulo de los Hechos de los Apóstoles; la venta de sus propiedades.
El Santo fue elegido para llevar el Evangelio a Antioquía, instruir y guiar a los neófitos. Para esta misión obtuvo la cooperación de San Pablo. Los dos predicadores obtuvieron gran éxito; Antioquía se convirtió en el gran centro de evangelización y fue ahí donde, por primera vez, se dio el nombre de Cristianos, a los fieles seguidores de Cristo.
Tiempo más tarde, se les encomendó una nueva misión y partieron a cumplirla, acompañados por Juan Marcos. Primero se trasladaron a Seleucia y después a Salamina, en Chipre. Luego llegaron a Pafos, donde convirtieron al procónsul romano Sergio Paulo, navegaron hasta Perga en Pamfilia, donde Juan Marcos los abandonó. En Iconium, en Licaonia, estuvieron a punto de morir apedreados.
En Listra, San Pablo curó milagrosamente a un paralítico y los habitantes paganos los confundieron con dioses. De regreso a Antioquía pasaron por todas las ciudades que habían visitado para confirmar y ordenar presbíteros. Surgieron ciertas diferencias entre San Pablo y San Bernabé, por lo que decidieron separarse. San Bernabé partió entonces hacia Chipre, acompañado de Juan Marcos, para visitar las iglesias que ahí se habían fundado. Alrededor del año 60 ó 61, San Bernabé ya había muerto.
Se dice que fue apedreado hasta morir en Salamina. Otra tradición nos lo presenta como predicador en Alejandría y en Roma y además como primer obispo de Milán.
PARA MEDITAR:
Hoy celebramos al apóstol José, «A quien los Apóstoles dieron el sobrenombre de Bernabé, que significa “Hijo de la consolación”» (Hch 4,36). Desde el principio fue generoso: «Tenía un campo, lo vendió, trajo el dinero y lo puso a los pies de los Apóstoles» (Hch 4,37). Llevó a san Pablo a los Apóstoles, cuando todos le tenían miedo, y con él abrió el apostolado a todos los pueblos. Primero, en Antioquía, donde «Exhortaba a todos a permanecer en el Señor con un corazón firme, porque era un hombre bueno, lleno de fe y del Espíritu Santo. Y una gran muchedumbre se adhirió al Señor» (Hch 11,23-24). Su celo apostólico fue ejemplar, poniendo en práctica el mandato del Maestro: «Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca» (Mt 10,7).
«Separad a Pablo y Bernabé, para una tarea que les tengo asignada» (Hch 13,2), proclamó el Espíritu Santo: fueron a Chipre y Asia Menor, y sufrieron mucho por el Señor. Tuvieron también sus diferencias y se separaron por motivo de Marcos, que les abandonó a mitad de viaje, y Pablo ya no lo aceptaba en el siguiente; pero Bernabé supo confiar en él y veremos luego a Marcos como un gran colaborador de Pedro y Pablo.
Aprendamos a no catalogar a la gente para siempre, que «las almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo» (San Josemaría), cuando se las sostiene con la confianza y se las quiere, ya que «nadie puede ser conocido sino cuando se le ama» (San Agustín).
Cuando veamos que alguien flaquea o retrocede, perseveremos como Bernabé, sobrenombre que significa también “hombre esforzado”, y “el que anima y entusiasma”. Son características de las que hoy estamos necesitados. Por eso acudimos al Señor con las palabras de la colecta: «Concédenos anunciar fielmente con la palabra y con las obras el Evangelio que él [Bernabé] proclamó con valentía».
"Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca..."
El Santo Evangelio:
Día litúrgico:Tiempo Ordinario (B), Lunes 11 de Junio del 2012
Memoria de San Bernabé Apóstol
Evangelio según San Mateo 10,7-13:
"Dijo Jesús a sus discípulos: Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes..."
MEDITACIÓN:
Cristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el reino de los cielos, nos reveló su misterio y con su obediencia realizó la redención. La Iglesia o reino de Cristo, presente actualmente en misterio, por el poder de Dios crece visiblemente en el mundo. Este comienzo y crecimiento están simbolizados en la sangre y en el agua que manaron del costado abierto de Cristo crucificado y están profetizados en las palabras de Cristo acerca de su muerte en la cruz: «Y yo, cuando fuere levantado de la tierra, atraeré todos hacia mí»...
El misterio de la santa Iglesia se manifiesta en su fundación. Pues nuestro Señor Jesús dio comienzo a la Iglesia predicando la buena nueva, es decir, la llegada del reino de Dios prometido desde siglos en la Escritura: «Porque el tiempo está cumplido y se acerca el reino de Dios». Ahora bien, este reino brilla ante los hombres en la palabra, en las obras y en la presencia de Cristo. La palabra de Dios se compara a una semilla sembrada en el campo: quienes la oyen con fidelidad y se agregan a la pequeña grey de Cristo, ésos reciben el reino; la semilla va después germinando poco apoco y crece hasta el tiempo de la siega. Los milagros de Jesús, a su vez, confirman que el reino ya llegó a la tierra: «Si expulso los demonios por el dedo de Dios, sin duda que el reino de Dios ha llegado a vosotros». Pero, sobre todo, el reino se manifiesta en la persona misma de Cristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre, quien vino «a servir y a dar su vida para la redención de muchos».
Mas como Jesús, después de haber padecido muerte de cruz por los hombres, resucitó, se presentó por ello constituido Señor, Cristo y Sacerdote para siempre y derramó sobre sus discípulos el Espíritu prometido por el Padre. Por eso la Iglesia, enriquecida con los dones de su Fundador y observando fielmente sus preceptos de caridad, humildad y abnegación, recibe la misión de anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y el principio de este reino, Y, mientras ella paulatinamente va creciendo, anhela simultáneamente el reino consumado y con todas sus fuerzas espera y ansía unirse con su Rey en la gloria...
Concilio Vaticano II
Constitución dogmática sobre la Iglesia, «Lumen Gentium», 3-5
Día litúrgico:Tiempo Ordinario (B), Lunes 11 de Junio del 2012
Memoria de San Bernabé Apóstol
Evangelio según San Mateo 10,7-13:
"Dijo Jesús a sus discípulos: Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca.
Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.
No lleven encima oro ni plata, ni monedas,
ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento.
Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir.
Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella.
Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes..."
MEDITACIÓN:
Cristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el reino de los cielos, nos reveló su misterio y con su obediencia realizó la redención. La Iglesia o reino de Cristo, presente actualmente en misterio, por el poder de Dios crece visiblemente en el mundo. Este comienzo y crecimiento están simbolizados en la sangre y en el agua que manaron del costado abierto de Cristo crucificado y están profetizados en las palabras de Cristo acerca de su muerte en la cruz: «Y yo, cuando fuere levantado de la tierra, atraeré todos hacia mí»...
El misterio de la santa Iglesia se manifiesta en su fundación. Pues nuestro Señor Jesús dio comienzo a la Iglesia predicando la buena nueva, es decir, la llegada del reino de Dios prometido desde siglos en la Escritura: «Porque el tiempo está cumplido y se acerca el reino de Dios». Ahora bien, este reino brilla ante los hombres en la palabra, en las obras y en la presencia de Cristo. La palabra de Dios se compara a una semilla sembrada en el campo: quienes la oyen con fidelidad y se agregan a la pequeña grey de Cristo, ésos reciben el reino; la semilla va después germinando poco apoco y crece hasta el tiempo de la siega. Los milagros de Jesús, a su vez, confirman que el reino ya llegó a la tierra: «Si expulso los demonios por el dedo de Dios, sin duda que el reino de Dios ha llegado a vosotros». Pero, sobre todo, el reino se manifiesta en la persona misma de Cristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre, quien vino «a servir y a dar su vida para la redención de muchos».
Mas como Jesús, después de haber padecido muerte de cruz por los hombres, resucitó, se presentó por ello constituido Señor, Cristo y Sacerdote para siempre y derramó sobre sus discípulos el Espíritu prometido por el Padre. Por eso la Iglesia, enriquecida con los dones de su Fundador y observando fielmente sus preceptos de caridad, humildad y abnegación, recibe la misión de anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y el principio de este reino, Y, mientras ella paulatinamente va creciendo, anhela simultáneamente el reino consumado y con todas sus fuerzas espera y ansía unirse con su Rey en la gloria...
Concilio Vaticano II
Constitución dogmática sobre la Iglesia, «Lumen Gentium», 3-5
PARÁBOLAS PARA SER FELÍZ... "LA HOJA DE PAPÉL..."
PARÁBOLAS PARA SER FELÍZ...
"LA HOJA DE PAPÉL..."
"Una hoja de papel, puesta sobre un escritorio junto a otras hojas iguales a ella, se encontró un día cubierta de señales.
Una pluma, llena de tinta negra, había trazado sobre ella muchos d...iseños y palabras.
"¿Porqué me has trazado así?, dijo resentida la hoja de papel a la tinta. ¿No podrías evitarme esta humillación?. ¡Estaba tan blanca y limpia!. ¡Pero tú me has ensuciado con tu negro infierno, me has estropeado para siempre!".
"Espera, le respondió la tinta. Yo no te he ensuciado, te he revestido de símbolos. Antes tú no eras más que una simple hoja de papel, ahora te has convertido en un mensaje. Tú guardas el pensamiento del ser humano, eres un instrumento precioso."
( Leonardo da Vinci ).
EL MENSAJE QUE PODRÍA DEJARTE:
- "Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo" (Lc. 10, 27). El amor es el único mandamiento que tenemos y lo único necesario para que todo en la vida pueda caminar bien. Es necesario amar a Dios, amar al prójimo, y amarse así mismo. Si alguno de estos tres amores falta, el ser humano enferma y muere. "Es imposible la salud psicológica a no ser que lo fundamental de la persona sea aceptado, amado y respetado por otros y por ella misma". (A. Malow).
Hemos de amar y amarnos, con todo lo que somos y tenemos. "Hay que amarse así mismo lo mismo que a cualquier otro pobre miembro del cuerpo místico de Cristo... Hay que aprender a mirarnos a nosotros mismos con la misma ternura que nos miraríamos si fuéramos nuestro propio padre". (Bernanós).
Se habla mucho, casi constantemente, del amor al prójimo. Y está muy bien. Pero tendríamos que educar para valorarnos y amarnos a nosotros mismos, porque entre otras razones, en cada ser humano vive y actúa Dios.
Quien se ama a sí mismo:
Se aprecia, descubre sus cualidades y disfruta de ellas.
Siente afecto, se siente bien consigo mismo y se trata con cariño.
Se acepta tal y como es, con sus virtudes y defectos.
Se cuida, presta atención a todas las necesidades y cuida todo con amor.
El que se estima, no es envidioso, egoísta, no se cree superior a los otros, no es autoritario. Se ama y se acepta como ama y acepta a los otros. El que se ama y ama a los otros, será capaz de luchar para que todos sean iguales en dignidad. La persona con baja autoestima, en vez de amar a los otros, tratará de manipularlos.
"Algo muere en todos cuando alguien mata a alguien" decía Tomás Valiente. Y es cierto. NO hay vida mientras uno se suicida o mata a otro.
(Del libro Parábolas para una vida más feliz).
"LA HOJA DE PAPÉL..."
"Una hoja de papel, puesta sobre un escritorio junto a otras hojas iguales a ella, se encontró un día cubierta de señales.
Una pluma, llena de tinta negra, había trazado sobre ella muchos d...iseños y palabras.
"¿Porqué me has trazado así?, dijo resentida la hoja de papel a la tinta. ¿No podrías evitarme esta humillación?. ¡Estaba tan blanca y limpia!. ¡Pero tú me has ensuciado con tu negro infierno, me has estropeado para siempre!".
"Espera, le respondió la tinta. Yo no te he ensuciado, te he revestido de símbolos. Antes tú no eras más que una simple hoja de papel, ahora te has convertido en un mensaje. Tú guardas el pensamiento del ser humano, eres un instrumento precioso."
( Leonardo da Vinci ).
EL MENSAJE QUE PODRÍA DEJARTE:
- "Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo" (Lc. 10, 27). El amor es el único mandamiento que tenemos y lo único necesario para que todo en la vida pueda caminar bien. Es necesario amar a Dios, amar al prójimo, y amarse así mismo. Si alguno de estos tres amores falta, el ser humano enferma y muere. "Es imposible la salud psicológica a no ser que lo fundamental de la persona sea aceptado, amado y respetado por otros y por ella misma". (A. Malow).
Hemos de amar y amarnos, con todo lo que somos y tenemos. "Hay que amarse así mismo lo mismo que a cualquier otro pobre miembro del cuerpo místico de Cristo... Hay que aprender a mirarnos a nosotros mismos con la misma ternura que nos miraríamos si fuéramos nuestro propio padre". (Bernanós).
Se habla mucho, casi constantemente, del amor al prójimo. Y está muy bien. Pero tendríamos que educar para valorarnos y amarnos a nosotros mismos, porque entre otras razones, en cada ser humano vive y actúa Dios.
Quien se ama a sí mismo:
Se aprecia, descubre sus cualidades y disfruta de ellas.
Siente afecto, se siente bien consigo mismo y se trata con cariño.
Se acepta tal y como es, con sus virtudes y defectos.
Se cuida, presta atención a todas las necesidades y cuida todo con amor.
El que se estima, no es envidioso, egoísta, no se cree superior a los otros, no es autoritario. Se ama y se acepta como ama y acepta a los otros. El que se ama y ama a los otros, será capaz de luchar para que todos sean iguales en dignidad. La persona con baja autoestima, en vez de amar a los otros, tratará de manipularlos.
"Algo muere en todos cuando alguien mata a alguien" decía Tomás Valiente. Y es cierto. NO hay vida mientras uno se suicida o mata a otro.
(Del libro Parábolas para una vida más feliz).
"¡Abba, Padre!"
"Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!"
(Romanos 8:15)
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