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miércoles, 2 de mayo de 2012

HISTORIAS HERMOSAS: Johann Scheffler(Angelus Silesius) Poláco

Historias hermosas...:
Biografía y obras destacadas de Angelus Silesius
influenciado por San Juan de la Cruz
(1624-1677) Poláco
Efemérides 25 de diciembre
Médico, filósofo, teólogo y poeta religioso poláco nacido en la antigua región alemana de Silesia (ahora parte de Polonia), admirado por la belleza de su obra.
Johann Scheffler nació en el seno de una familia luterana, de padre Estanislao Scheffler, alemán integrante de la nobleza y madre polaca María Magdalena Hennemann. ...En 1939 fallece su padre, y dos años más tarde su madre, quedando huérfano y siendo educado en el Gimnasio Santa Isabel en Breslau (1639-1643), donde escogió el seudónimo Angelus Silesius ("mensajero de Silesius") en honor a su región de nacimiento. En Estrasburgo (Francia), comenzó a estudiar medicina y leyes, continuando en la Universidad de Leiden (Holanda) entre 1644 y 1647 para finalmente recibirse de médico en la Universidad de Padua (Italia) en 1647 y un año más tarde obtener un doctorado en filosofía. En 1649 se trasladó a Oels (Olesnica, ciudad al suroeste de Polonia), y comenzó a trabajar como médico al servicio del Duque ultra luterano de Württemberg-Oels, lo que puso a su disposición una nutrida biblioteca. En 1652, con el imperio Habsburgo presionando, se convirtió al catolicismo y dos años después fue nombrado médico de la corte por el emperador Fernando III de Habsburgo (1608-1657). Promediando 1657 terminó su obra "Rimas espirituales: gnómicas y epigramáticas que conducen a la divina contemplación", que tiempo después fue llamado "El Peregrino Querubínico o Querúbico", considerada una de las obras más importantes del misticismo. Por medio de una serie de folletos escritos en prosa, Angelus Silesius escribió en contra del protentantismo, publicados bajo el nombre de "Ecclesiologia". En 1661 se ordenó sacerdote, y llegó a ser coadjutor del príncipe-obispo de Breslau, y su inclinación al uso de sutiles paradojas del misticismo cristiano se hizo más evidente. A partir de 1666, Angelus Silesius se ocupó de la atención médica de los pobres y enfermos, y usó su fortuna para educar y atender a huérfanos y enfermos. Tras una temporada en la Colegiata de San Matías de Breslau, dedicado al ayuno y las prácticas ascéticas, Angelus Silesius muere a los 53 años.

Santo Evangelio Según San Juan (Jn 14,6-14): Jueves, 3 de Mayo del 2012 -"YO SOY EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA"


Santo Evangelio Según San Juan (Jn 14,6-14): Jueves, 3 de Mayo del 2012 
" "YO SOY EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA
Día litúrgico: 3 de Mayo: Santos Felipe y Santiago, apóstoles
"En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto». Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré»..."
MEDITACIÓN:
 Hoy celebramos la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago. El Evangelio hace referencia a aquellos coloquios que Jesús tenía sólo con los Apóstoles, y en los que procuraba ir formándolos, para que tuvieran ideas claras sobre su persona y su misión. Es que los Apóstoles estaban imbuidos de las ideas que los judíos se habían formado sobre la persona del Mesías: esperaban un liberador terrenal y político, mientras que la persona de Jesús no respondía en absoluto a estas imágenes preconcebidas.
Las primeras palabras que leemos en el Evangelio de hoy son respuesta a una pregunta del apóstol Tomás. «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14,6). Esta respuesta a Tomás da pie a la petición de Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta» (Jn 14,8). La respuesta de Jesús es —en realidad— una reprensión: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe?» (Jn 14,9).
Los Apóstoles no acababan de entender la unidad entre el Padre y Jesús, no alcanzaban a ver al Dios y Hombre en la persona de Jesús. Él no se limita a demostrar su igualdad con el Padre, sino que también les recuerda que ellos serán los que continuarán su obra salvadora: les otorga el poder de hacer milagros, les promete que estará siempre con ellos, y cualquier cosa que pidan en su nombre, se la concederá.
Estas respuestas de Jesús a los Apóstoles, también nos las dirige a todos nosotros. San Josemaría, comentando este texto, dice: «‘Yo soy el camino, la verdad y la vida’. Con estas inequívocas palabras, nos ha mostrado el Señor cuál es la vereda auténtica que lleva a la felicidad eterna (...). Lo declara a todos los hombres, pero especialmente nos lo recuerda a quienes, como tú y como yo, le hemos dicho que estamos decididos a tomarnos en serio nuestra vocación de cristianos»...
Rev. D. Joan SOLÀ i Triadú (Girona, España)

Santo Evangelio según San Juan: 12,44-50-Miércoles 2 de mayo de 2.012: "Yo soy la Luz del Mundo..."


Santo Evangelio según San Juan: 12,44-50
Miércoles 2 de mayo de 2.012
En aquel tiempo, Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí».
Meditación: Rev. D. Antoni ORIOL i Tataret (Vic, Barcelona, España)




Hoy leemos que creer en Jesús y verle es creer y ver al Padre. Si el texto dijera solamente: “el que cree en mí, no cree en mí”, sería contradictorio. Si dijera: “el que cree en mí, cree en aquel que me ha enviado”, remitiría a la vez a Jesús y al Padre que le envía, y sería muy claro.
¿Por qué, pues, Jesús intercala una afirmación negativa (“no cree en mí”) que, de entrada, dificulta la comprensión de lo que transmite? La respuesta es: porque Jesús, si bien no es diferente del Padre, sí que es "distinto" del Padre: nos hallamos ante una de las expresiones del misterio trinitario. Así pues, Jesús, a la vez, no es el Padre (es el Hijo); es lo mismo que el Padre (es Dios) y es criatura como nosotros (es hombre).
—Señor, dame una fe profunda y una empatía totalmente amorosa para amarte como Hombre perfecto, como el santo de Dios.
Comentario: P. Julio César RAMOS González SDB (Salta, Argentina)
«El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado»
Hoy, Jesús grita; grita como quien dice palabras que deben ser escuchadas claramente por todos. Su grito sintetiza su misión salvadora, pues ha venido para «salvar al mundo» (Jn 12,47), pero no por sí mismo sino en nombre del «Padre que me ha enviado y me ha mandado lo que tengo que decir y hablar» (Jn 12,49).
Todavía no hace un mes que celebrábamos el Triduo Pascual: ¡cuán presente estuvo el Padre en la hora extrema, la hora de la Cruz! Como ha escrito Juan Pablo II, «Jesús, abrumado por la previsión de la prueba que le espera, solo ante Dios, lo invoca con su habitual y tierna expresión de confianza: ‘Abbá, Padre’». En las siguientes horas, se hace patente el estrecho diálogo del Hijo con el Padre: «Padre, perdónales porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34);«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc 23,46).
La importancia de esta obra del Padre y de su enviado, se merece la respuesta personal de quien escucha. Esta respuesta es el creer, es decir, la fe (cf. Jn 12,44); fe que nos da —por el mismo Jesús— la luz para no seguir en tinieblas. Por el contrario, el que rechaza todos estos dones y manifestaciones, y no guarda esas palabras «ya tiene quien le juzgue: la Palabra» (Jn 12,48).
Aceptar a Jesús, entonces, es creer, ver, escuchar al Padre, significa no estar en tinieblas, obedecer el mandato de vida eterna. Bien nos viene la amonestación de san Juan de la Cruz: «[El Padre] todo nos lo habló junto y de una vez por esta sola Palabra (...). Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo sería una necedad, sino que haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, evitando querer otra alguna cosa o novedad».

Lansperge el Cartujo (1489-1539), religioso, teólogo
Sermón 5; Opera omnia 3, 315
Yo, que soy la luz, he venido para que el que crea no permanezca en tinieblas
La humildad con la cual Cristo "se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo" (Flp. 2,7) es para nosotros luz. Luz para que no aceptemos la gloria del mundo, Él, que prefirió nacer en un establo más que en un palacio y sufrir una muerte vergonzosa sobre una cruz. Gracias a esta humildad podemos saber cuán detestable es el pecado de un ser que ha sido modelado (Gn 2,7), un pobre hombre hecho de la nada, cuando se enorgullece, se vanagloria y no quiere obedecer, mientras que vemos al Dios infinito humillado, despreciado y abandonado de los hombres.
La dulzura con la cual soportó el hambre, la sed, el frío, los insultos, los golpes y las heridas es también para nosotros luz, cuando "como un cordero fue llevado al matadero y como una oveja ante el esquilador no abrió la boca " (Is 53,7). Gracias a esta dulzura, en efecto, vemos qué inútil es la cólera, lo mismo que la amenaza;aceptemos entonces el sufrimiento y no sirvamos a Cristo por rutina.
Gracias a ella, aprendemos a conocer todo lo que se nos pide:
llorar nuestros pecados con sumisión y silencio, y aguantar pacientemente el sufrimiento cuando se presenta.
Porque Cristo aguantó sus tormentos con tanta dulzura y paciencia, no por sus pecados, sino por los de otro.
Por tanto, queridos hermanos, reflexionemos sobre todas las virtudes que Cristo nos enseñó en su vida ejemplar y que nos recomienda en sus exhortaciones y que nos da la fuerza para imitarlas con la ayuda de su gracia.


martes, 1 de mayo de 2012

Oraciones a Nuestra Santísima Madre: "Bendíta sea Tu Pureza..."


Oraciones a nuestra Santísima Madre:
BENDITA SEA TU PUREZA
"Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía..."
Amén.

Santo Evangelio según San Mateo, 1 de Mayo del 2012."Día de San José Obrero o Día del trabajo"


01 Mayo 2012

San José Obrero

El día 1 de Mayo del año 1955, el Papa Pío XII, instituyó la fiesta de San José Obrero. Una fiesta bien distinta que ha de celebrarse desde el punto de partida del amor a Dios y de ahí pasar a la vigilancia por la responsabilidad de todos y de cada uno al amplísimo y complejo mundo de la relación con el prójimo basada en el amor: desde el trabajador al empresario y del trabajo al capital, pasando por poner de relieve y bien manifiesta la dignidad del trabajo -don de Dios- y del trabajador -imagen de Dios-, los derechos a una vivienda digna, a formar familia, al salario justo para alimentarla y a la asistencia social para atenderla, al ocio y a practicar la religión que su conciencia le dicte; además, se recuerda la responsabilidad de los sindicatos para logro de mejoras sociales de los distintos grupos, habida cuenta de las exigencias del bien de toda la colectividad y se aviva también la responsabilidad política del gobernante.
Todo esto incluye ¡y mucho más! la doctrina social de la Iglesia porque se toca al hombre al que ella debe anunciar el Evangelio y llevarle la Salvación; así mantuvo siempre su voz la Iglesia y quien tenga voluntad y ojos limpios lo puede leer sin tapujos ni retoques en Rerum novarum, Mater et magistra, Populorum progressio, Laborem exercens, Solicitudo rei socialis, entre otros documentos. Dar doctrina, enseñar donde está la justicia y señalar los límites de la moral; recordar la prioridad del hombre sobre el trabajo, el derecho a un puesto en el tajo común, animar a la revisión de comportamientos abusivos y atentatorios contra la dignidad humana... es su cometido para bien de toda la humanidad; y son principios aplicables al campo y a la industria, al comercio y a la universidad, a la labor manual y a la alta investigación científica, es decir, a todo el variadísimo campo donde se desarrolle la actividad humana.
Nada más natural que fuera el titular de la nueva fiesta cristiana José, esposo de María y padre en funciones de Jesús, el trabajador que no lo tuvo nada fácil a pesar de la nobilísima misión recibida de Dios para la Salvación definitiva y completa de todo hombre; es uno más del pueblo, el trabajador nato que entendió de carencias, supo de estréchese en su familia y las llevó con dignidad, sufrió emigración forzada, conoció el cansancio del cuerpo por su esfuerzo, sacó adelante su responsabilidad familiar; es decir, vivió como vive cualquier trabajador y probablemente tuvo dificultades laborales mayores que muchos de ellos; se le conoce en su tiempo como José «el artesano» y a Jesús se le da el nombre descriptivo de «el hijo del artesano». Y, por si fuera poco, los designios de Dios cubrían todo su compromiso.
Fiesta sugiere honra a Dios, descanso y regocijo. Pues, ánimo. Honremos a Dios santificando el trabajo diario con el que nos ganamos el pan, descansemos hoy de la labor y disfrutemos la alegría que conlleva compartir lo nuestro con los demás.
Texto del Evangelio (Mt 13,54-58): En aquel tiempo, viniendo Jesús a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados:«¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?». Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.
Comentario: Fray Josep Mª MASSANA i Mola OFM (Barcelona, España)
«¿De dónde le viene todo esto?»
Hoy celebramos la fiesta de san José obrero. Es un día festivo para descansar del trabajo cotidiano, y celebramos la Fiesta del Trabajo. Los trabajadores y sus sindicatos suelen aprovechar este día para hacer sus reivindicaciones en defensa de sus derechos. La Iglesia nos pone, hoy, el ejemplo de san José, el carpintero de Nazaret, que fue un modelo de trabajo para sostener su familia y desarrollar su oficio. Ésta es la forma normal de vivir en este mundo, ganándonos el pan de cada día con el sudor de nuestro trabajo. Los derechos humanos nos dicen que toda persona tiene derecho a un trabajo digno y bien remunerado. Es así como cumplimos con nuestros deberes y nos ganamos el salario que nos corresponde. San Ambrosio dice que «es un homicidio negar a un hombre el salario que necesita para vivir». Hoy, la Iglesia reza por el mundo del trabajo, para que todo trabajador pueda cumplir sus deberes y vivir con dignidad.
El mismo Evangelio nos presenta a Jesús como «hijo del carpintero» (Mt 13,56), en su pueblo de Nazaret donde se crió y donde vivió la mayor parte de los años de su vida terrenal. A pesar de todo, la gente de Nazaret no llegó a conocer la persona de Jesús. Se creían que lo conocían, pero nada sabían de Él. Por esto, no se podían explicar de dónde le venía la sabiduría y el poder de hacer milagros.
Y nosotros, los cristianos, ¿conocemos a Jesús? También somos de su pueblo, del pueblo de Dios, de la Iglesia, y nos podría pasar como a los habitantes de Nazaret, que no lo conocían suficientemente. Si de cualquier persona podemos aprender cosas positivas y buenas, mucho más podemos aprender de Jesús de Nazaret. Escuchando el Evangelio de cada día es la manera como conocemos y aprendemos muchas cosas buenas de Jesús. Es así como enriquecemos nuestra vida y nuestra fe. Pidámoslo a san José, que tan bien supo cuidar y amar a Jesús..."

San José Obrero, Santo Patrono de los trabajadores. 1 de Mayo del 2012

SAN JOSÉ OBRERO (Día del Santo Patrono de los trabajadores)
Esta fiesta fue instituida por Pío XII el 1 de mayo de 1955, para que -como dijo el mismo Pío XII a los obreros reunidos aquel día en la Plaza de San Pedro - "el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias". - Fiesta: 1 de mayo.

San José, descendiente de reyes, entre los que se cuenta David, el más famoso y pop...ular de los héroes de Israel, pertenece también a otra dinastía, que permaneciendo a través de los siglos, se extiende por todo el mundo. Es la de aquellos hombres que con su trabajo manual van haciendo realidad lo que antes era sólo pura idea, y de los que el cuerpo social no puede prescindir en absoluto. Pues si bien es cierto que a la sociedad le son necesarios los intelectuales para idear, no lo es menos que, para realizar, le son del todo imprescindibles los obreros. De lo contrario, ¿cómo podría disfrutar la colectividad del bienestar, si le faltasen manos para ejecutar lo que la cabeza ha pensado? Y los obreros son estas manos que, aun a través de servicios humildes, influyen grandemente en el desarrollo de la vida social. Indudablemente que José también dejaría sentir, en la vida de su pequeña ciudad, la benéfica influencia social de su trabajo.
Sólo Nazaret -la ciudad humilde y desacreditada, hasta el punto que la gente se preguntaba: "¿De Nazaret puede salir alguna cosa buena?"- es la que podría explicarnos toda la trascendencia de la labor desarrollada por José en su pequeño taller de carpintero, mientras Jesús, a su lado, "crecía en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres".
En efecto, allí, en aquel pequeño poblado situado en las últimas estribaciones de los montes de Galilea, residió aquella familia excelsa, cuando pasado ya el peligro había podido volver de su destierro en Egipto. Y allí es donde José, viviendo en parte en un taller de carpintero y en parte en una casita semiexcavada en la ladera del monte, desarrolla su función de cabeza de familia. Como todo obrero, debe mantener a los suyos con el trabajo de sus manos: toda su fortuna está radicada en su brazo, y la reputación de que goza está integrada por su probidad ejemplar y por el prestigio alcanzado en el ejercicio de su oficio.
Es este oficio el que le hace ocupar un lugar imprescindible en el pueblo, y a través del mismo influye en la vida de aquella pequeña comunidad. Todos le conocen y a él deben acudir cuando necesitan que la madera sea transformada en objetos útiles para sus necesidades. Seguramente que su vida no sería fácil; las herramientas, con toda su tosquedad primitiva, exigirían de José una destreza capaz de superar todas las deficiencias de medios técnicos; sus manos encallecidas estarían acostumbradas al trabajo rudo y a los golpes, imposibles de evitar a veces. Habiendo de alternar constantemente con la gente por quien trabajaba, tendría un trato sencillo, asequible para todos. Su taller se nos antoja que debía de ser un punto de reunión para los hombres -al menos algunos- de Nazaret, que al terminar la jornada se encontrarían allí para charlar de sus cosas.
José, el varón justo, está totalmente compenetrado con sus conciudadanos. Éstos aprecian, en su justo valor, a aquel carpintero sencillo y eficiente. Aun después de muerto, cuando Jesús ya se ha lanzado a predicar la Buena Nueva, le recordarán con afecto: "¿Acaso no es éste el hijo de José, el carpintero?", se preguntaban los que habían oído a Jesús, maravillados de su sabiduría. Y, efectivamente, era el mismo Jesús; pero José ya no estaba allí. Él ya había cumplido su misión, dando al mundo su testimonio de buen obrero. Por eso la Iglesia ha querido ofrecer a todos los obreros este espectáculo de santidad, proclamándole solemnemente Patrón de los mismos, para que en adelante el casto esposo de María, el trabajador humilde, silencioso y justo de Nazaret, sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo.
 

lunes, 30 de abril de 2012

"Yo soy la puerta del redil..." (Lunes IV(B yC) de Pascua, 30 de Abril del 2012

Día litúrgico: Lunes IV (B y C) de Pascua, 30 de Abril del 2012
Texto del Evangelio (Jn 10,1-10):
"En aquel tiempo, Jesús habló así: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba.
Entonces Jesús les dijo de nuevo: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia»..."

No olvidemos (Meditación y Teología Católica): Jesús es la "Puerta" del redil...





Hoy, sorprendentemente, el discurso del pastor no comienza con el«Yo soy el buen pastor», sino con la imagen de la "puerta". Jesús da la pauta para los pastores de su rebaño: alguien es un buen pastor cuando entra a través de Jesús. Así, Jesucristo sigue siendo el pastor: el rebaño le "pertenece" sólo a El.
En Juan 21, el Señor le dice por tres veces a Simón-Pedro: «Apacienta mis corderos/ovejas». Se le está confiando la misma tarea de pastor que pertenece a Jesús. Para desempeñarla debe entrar por la "puerta": «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Cristo le pregunta por el "amor" que le hace ser una sola cosa con Él. Así Pedro llega a las ovejas "a través de Jesús". Entonces las ovejas escuchan la voz de Jesús y es Él mismo quien las guía.
—Finalmente, Jesús dice a Pedro: «Sígueme» (21,19). Ello comporta la aceptación de la cruz, la disposición a dar la propia vida. Precisamente así se hacen concretas las palabras: «Yo soy la puerta».

Comentario: Rev. D. Francesc PERARNAU i Cañellas (Girona, España)

«El que entra por la puerta es pastor de las ovejas (...) las ovejas escuchan su voz (...) y las ovejas le siguen, porque conocen su voz»
Hoy continuamos considerando una de las imágenes más bellas y más conocidas de la predicación de Jesús: el buen Pastor, sus ovejas y el redil. Todos tenemos en el recuerdo las figuras del buen Pastor que desde pequeños hemos contemplado. Una imagen que era muy querida por los primeros fieles y que forma parte ya del arte sacro cristiano del tiempo de las catacumbas. ¡Cuántas cosas nos evoca aquel pastor joven con la oveja herida sobre sus espaldas! Muchas veces nos hemos visto nosotros mismos representados en aquel pobre animal.

No hace mucho hemos celebrado la fiesta de la Pascua y, una vez más, hemos recordado que Jesús no hablaba en un lenguaje figurado cuando nos decía que el buen pastor da su vida por sus ovejas. Realmente lo hizo: su vida fue la prenda de nuestro rescate, con su vida compró la nuestra; gracias a esta entrega, nosotros hemos sido rescatados: «Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo» (Jn 10,9). Encontramos aquí la manifestación del gran misterio del amor inefable de Dios que llega hasta estos extremos inimaginables para salvar a cada criatura humana. Jesús lleva hasta el extremo su amor, hasta el punto de dar su vida. Resuenan todavía aquellas palabras del Evangelio de san Juan introduciéndonos en los momentos de la Pasión:«La víspera de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, como hubiera amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin» (Jn 13,1).

De entre las palabras de Jesús quisiera sugerir una profundización en éstas:«Yo soy el buen pastor, conozco a las mías y las mías me conocen a mí» (Jn 10,14); más todavía, «las ovejas escuchan su voz (...) y le siguen, porque conocen su voz» (Jn 10,3-4). Es verdad que Jesús nos conoce, pero, ¿podemos decir nosotros que le conocemos suficientemente bien a Él, que le amamos y que correspondemos como es debido?

Juan Taulero (v. 1300-1361), dominico en Strasburgo
Sermón 27, 3º para Pentecostés
«A sus ovejas las llama por su nombre»
"Yo soy la puerta de las ovejas": nuestro Señor dice que es la puerta del aprisco. ¿Qué es, pues, este aprisco, este cercado, del cual Cristo es la puerta? Es el corazón del Padre en el cual y del cual Cristo es verdaderamente una puerta digna de amor, él que nos deselló y abrió el corazón hasta entonces cerrado a todos los hombres. En este rebaño, se reúnen todos los santos. El pastor es el Verbo eterno; la puerta es la humanidad de Cristo; por las ovejas de esta casa, entendemos las almas humanas, pero los ángeles también pertenecen a este rebaño...; el portero, es el Espíritu santo, porque toda verdad comprendida y expresada viene de él...
¡Con qué amor y qué bondad, nos abre la puerta del corazón del Padre y nos da sin cesar acceso al tesoro escondido, a las moradas secretas y a la riqueza de esta casa! Nadie puede imaginar y comprender cuán acogedor es Dios, presto para recibir, deseoso, teniendo sed de hacerlo, y cómo va delante nuestro en cada instante y a cada hora... Oh hijos míos, como permanecer obstinadamente sordo a esta amorosa invitación...: no le neguemos tan a menudo acudir esta invitación. Cuántas invitaciones y llamadas del Espíritu santo son rechazadas; ¡nos negamos, a causa de todo tipo de cosas de aquí abajo! Queremos tan a menudo otra cosa y no este lugar, en donde Dios quiere tenernos.
Nota:
Con inmensa gratitud y reconocimiento para el Dr. Huber Bech, por su valiosa colaboración y a Cardio'L Dia como intermediario para recibirla... ¡Dios les bendiga siempre!

Mes de Mayo, mes dedicado a María Santísima, nuestra dulce Máma del cielo...

Marìa, siempre nuestra dulce intersesora y abogada... Modelo màximo de vida para todos los que la amamos y veneramos. Poseedora de un caudal infinito de amor en su corazòn. Paciente y dòcil. Vigilante en la oraciòn y jubilosa en la alabanza. Mujer de paz y siempre solìcita al Mandato Divino. Es Virgen fiel y obediente a la voluntad del Padre. En satisfacciòn a su generosa entrega, como privilegio a ese SI-FIAT ante Dios, se convierte en Madre del Salvador y verdadera Madre de todos los hombres... Como Madre amantìsima, siempre està atenta a las necesidades de sus hijos. Es Arca de la Alianza (Cuna del Nuevo Pacto o Plan Salvìfico de Dios para con los hombres) al acoger en Su Seno con libre consentimiento al Salvador del Mundo y ùnico mediador ante Dios. Con su entrega voluntaria se hace partìcipe directa en el Plan de la Redenciòn. Resplandece como Reina del Cielo e intercede como Madre y Abogada nuestra. Ella, siempre motivada por su inmenso amor maternal... Poseedora del Don natural y gratuito de poder amar sin medida, intercede y aboga ante el Padre y el Hijo. Implora y prepara la acciòn del Santo Espìritu en nosotros... Intercede, siempre respetuosa, a obedecer los designios (desiciones) de la Visiòn Beatìfica (Favor y Voluntad del Padre). Ademàs de haberla heredado como Madre, nos ha dejado el ejèmplo a seguir para vivir en El Espìritu Santo: Amar a Dios en Espìritu y Verdad...Fue El Espìritu Santo quien engrandeciò Su amor y la caridad infinita de Su corazòn al aceptar de labios de Su Hijo amado aquella peticiòn, como ùltimo deseo: Dejarle la Misiòn de Madre... Maternidad que representa en Juan, Su discìpulo amado:"He allì a Tu hijo..." Ella, Madre de la Humanidad y Juan, representante de todo el gènero humano: "He allì a tu Madre" Marìa, Madre de La Iglesia, nuestro Modelo de Fe, Inmaculada Siempre Virgen Marìa... "Gracias Madre, porque siempre estas cerca para guiarnos... Gracias, porque dulcemente nos guardas en tu Sagrado Corazòn... Gracias porque podemos llamarte Madre.... Eres nuestra esperanza y consuelo, nuestro dulce ejemplo... Enseñanos a nosotros a decir, humildemente, AMÊN...

domingo, 29 de abril de 2012

Obras Sociales del Santo Hermano Pedro, La Antigua Guatemala



"Vengan, benditos de Mi Padre....Reciban la herencia del Reino preparado para Ustedes. -Porque tuve hambre y me dieron de comer... Tuve sed y me dieron de beber... Era forastero y me acogieron... Estaba desnudo y me vistieron... Enfermo y me visitaron... Cuando lo hicieron a uno de estos hermanos mìos màs pequeños, a Mì me lo hicieron..." (Mateo, 25, 34-40)
Obras Sociales del Santo Hermano Pedro
6ta.Calle Oriente, No. 20 (Entre 3ra. y 4ta. Avenidas)
La Antigua Guatemala, Sacatepèquez
Tels. (502) 79312100
Si desea ayudar, contactarse a: asociacion@obrashermanopedro.org
Visita la pag. WEB: www.obrashermanopedro.org
Telèfonos PBX: (502) 79312100
"Obras Sociales del Santo Hermano Pedro se proponen como Visión: "Ser una institución religiosa y humanitaria que brinda caridad y solidaridad a ejemplo del Santo Hermano Pedro, dando atención integral para mejorar la calidad de vida y dignidad de la persona, con énfasis en el más pobre, no importando su religión, raza y condición." Y, como Misión: "Brindar atención, amor y caridad, con cuidados de alta calidad en coordinación con médicos voluntarios y entidades nacionales y extranjeras. La población que se atiende es de escasos recursos, pacientes externos, internos, quirúrgicos y crónicos, con servicios básicos preventivos y especializados de salud; albergues, alimentación, vestuario, educación integral, moral y espiritual."
Al visitar Obras Sociales, muchas personas preguntan cómo llegan a esa institución los paralíticos, los niños desnutridos o los pobres que necesitan cirugías.
Algunos han sido abandonados en la puerta de esa entidad, otros han llegado por medio de sus familiares tan pobres que no pueden asistirlos, o por medio de líderes comunitarios que los han referido. La oficina de trabajo Social con cooperación de los especialistas evalúan los casos y los aceptan en la medida que el espacio lo permita, ya que muy frecuentemente el ingreso es de por vida.
En cooperación con los grupos de médicos voluntarios, el personal de Obras Sociales se desplaza periódicamente en las aldeas más pobres y abandonadas del interior del país. Ofrecen servicios médicos gratuitos y medicinas, remitiendo a Obras Sociales a cuantos necesiten atención quirúrgica en las jornadas programadas durante todo el año. Es de resaltar que los mismos grupos de médicos voluntarios proveen generosamente los insumos necesarios (material, equipo y medicamentos) para realizar su labor con un espíritu altamente humanitario.
La labor de Obras Sociales es silenciosa y permanente. Los pobres no leen los periódicos y no se animan a salir de su aldea, hasta que alguien de su confianza les acompañe y les tienda la mano. En aprecio a su dignidad y respecto a sus tradiciones se les ofrece lo mejor, para que se sientan dignificados y amados. Se marca significativamente su vida. Los ciegos regresan viendo, los niños y adultos pueden regresar a sus humildes ocupaciones familiares. A su vez, ellos mismos se transforman en portadores de la buena noticia a otros compañeros y hermanos enfermos, extendiendo así la atención de Obras Sociales a todos los rincones de Guatemala.
El Santo Hermano Pedro de San José Betancur se distinguió por practicar la misericordia con espíritu humilde y vida austera...es un apremiante llamado a practicar la misericordia en la sociedad actual, sobre todo cuando son tantos los que esperan una mano tendida que los socorra. Pensemos en los niños y jóvenes sin hogar o sin educación; en las mujeres abandonadas con muchas necesidades que remediar;...en los enfermos desatendidos o en los ancianos que viven en la soledad."
"¡CRISTO JESÙS TE NECESITA...!" "Èl VIVE EN ESTE LUGAR..."

El Santo Hermano Pedro de San José de Betancour (25 de Abril)

"El Santo Hermano Pedro de San José de Betancur nace en Villaflor, población del sur de la Isla de Tenerife el 21 de marzo de 1626 y muere en Guatemala el 25 de abril de 1667. La distancia en el tiempo no opaca la luz que emana de su figura y que ha iluminado tanto a Tenerife como a toda la América Central desde aquellos remotos días de la Colonia.
Pedro de Betancur supo leer el Evangelio con los ojos de los humildes y vivió intensamente los Misterios de Belén y de la Cruz, l...os cuales orientaron todo su pensamiento y acción de caridad.
A los 23 años abandonó su nativa Tenerife y, después de 2 años, llegó a Guatemala, tierra que la Providencia había asignado para su apostolado misionero.
Apenas desembarcado en el Nuevo Mundo, una grave enfermedad lo puso en contacto directo con los más pobres y desheredados. Recuperada inesperadamente la salud, quiso consagrar su vida a Dios realizando los estudios eclesiásticos pero, al no poder hacerlo, profesó como terciario franciscano en el Convento de San Francisco, en la actual La Antigua Guatemala, con un bien determinado programa de revivir la experiencia de Jesús de Nazaret en la humildad, la pobreza, la penitencia y el servicio a los pobres.
En un primer momento realizó su programa como custodio y sacristán de la Ermita del Santo Calvario, cercana al convento franciscano, que se convierte en el centro irradiador de su caridad. Visitó hospitales, cárceles, las casas de los pobres; los emigrantes sin trabajo, los adolescentes descarriados, sin instrucción y ya entregados a los vicios, para quienes logró realizar una primera fundación para acoger a los pequeños vagabundos blancos, mestizos y negros. Atendió la instrucción religiosa y civil con criterios todavía hoy calificados como modernos.
Construyó un oratorio, una escuela, una enfermería, una posada para sacerdotes que se encontraban de paso por la ciudad y para estudiantes universitarios, necesitados de alojamiento seguro y económico. Fue el primer alfabetizador de América. Recordando la pobreza de la primera posada de Jesús en la tierra, llamó a su obra «Belén».
Muere el 25 de abril de 1667, apenas a los 41 años el que en vida era llamado «Madre de Guatemala». Sus restos se encuentran en la Iglesia de San Francisco en la Antigua Guatemala donde es visitado por miles de fieles todos los años. El 2 de mayo de ese año llega a Guatemala la Real Cédula, que doña Mariana de Austria, Reina Gobernadora, regente de Don Carlos II, había expedido el 10 de noviembre de 1666 otorgando la autorización para la fundación del Hospital de Belén.
En 1974, se presenta al Papa Pablo VI la solicitud para que beatificara a cinco venerables, entre ellos al Hermano Pedro, en vía excepcional por "fama miraculorum". Cuatro años más tarde, Juan Pablo I se declaró de acuerdo con el modus procedendi de la causa, indicado por Pablo VI. Igualmente Juan Pablo II declaró favorable las disposiciones de sus predecesores y, el 22 de junio de 1980, beatificó al Hermano Pedro, en procedimiento extraordinario.
A más de tres siglos de distancia, la memoria del «hombre que fue caridad» es sentida grandemente, viva y concreta, en Tenerife, en Guatemala y en todos los lugares donde se conoce su obra..."
En Guatemala, su obra más grande de amor, aún vive en "Las Obras Sociales del Hermano Pedro", La Antigua Guatemala.

sábado, 28 de abril de 2012

Evangelio y Reflexión del 4to Domingo de Pascua, 29 de Abril, 2012, EL BUEN PASTOR. Según San Juan.‏

Este es el relato del Evangelio del 4º domingo de Pascua correspondiente al 29 de Abril de este año 2012, según San Juan.  Jesús está presente ya en los domingos previos, 2º de pascua: CREÌMOS y NOS OFRECE LA PAZ, sin verlo,  3º de Pascua: Lo RECONOCEMOS Y NOS DESEA que LA PAZ ESTÉ CON VOSOTROS,  autenticamente como el que fué crucificado en la Cruz, rescucito y está con sus mas allegados discípulos e un ambiente de fiesta y de regocijo de tener presente al Salvador y Redentor.  En este 4º domingo de pascua.  Dios está presente de nuevo y nos da la enseñanza de que somos su rebaño, de ovejas de un Pastor, intimamente ligado y respetuoso del cuidado profundo de ellas.  Se acerca cada vez mas.  Nos cuida, nos complace,  Quiere y NECESITA que estemos JUNTOS y Ligados en una unión "Estrecha"los unos con los otros:  Su IGLESIA DE FIELES CREYENTES Y PRACTICANTES.
Ya estamos a dos domingos de la Ascención del Nuestro Señor a los Cielos y tendremos que haber aprendido cada uno de los dones y enseñanzas que el nos dejará a través de aquellos primeros hombres en una larga >>>>> ETERNA Tarea de Evangelizar y dar a conocer la VERDAD que constituye la PALABRA y la FE en un solo Dios Jesucristo.  El y el Padre son uno solo.  Este es el verdadero seguimiento de Cristo.
           Dice la reflexión:
 
Vino sin perros,
sin ruidos ni asalariados,
sin mercenarios ni intermediarios,
sin bastón...
Vino sólo con actitud de clemencia,
con los arreos del amor.
San Ambrosio
 
También hoy nos llamamos y somos seguidores de Jesús.
El seguimiento no consiste en primer lugar en aprender
y en enseñar las enseñanzas de Jesús.
El seguimiento de Jesús no es ideología, no es moralismo
o mera imitación de conductas:
tales han sido desde el principio las tentaciones cristianas básicas.

¿Qué es seguir?


Es tener con Jesús una relación estrecha.
Es que su memoria y su presencia estén muy vivas en nosotros.
Es hacer de su fe nuestra fe
y hacer de su esperanza nuestra esperanza.
Es apropiarnos de sus criterios y de sus actitudes
y de su conducta, adecuándolas a nuestro tiempo.

José Arregi
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Para esta tarea es necesario un don:  Aprender a conocer la "voz" de Dios, a reconocer de inmediato que constantemente nos está mandando mensajes incluso de nuestro propio comportamiento !  Hay que saber distinguirlo.
Una condición esencial, en cualquier tiempo y circunstancia, es oír la voz de Jesús y hacer sitio a su mensaje en nuestra vida.
Necesitamos recuperar la capacidad de escucha.

¿Escucho mi voz interior? ¿Escucho a
los demás?
Conocer en lenguaje bíblico significa amar, amor recíproco y generoso, conocimiento mutuo, comprensión sin palabras, íntima comunión, relación profunda y personal, abandono incondicional, plena aceptación y confianza.
Jesús nos contagia y nos regala inmortalidad.
 
"Yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre; nadie puede arrebatármelas"
El Padre y yo somos uno.
En la comunidad de Jesús no hay dirigentes y dirigidos, pastores y ovejas.
¡
Todos somos hermanos y a todos
nos incumbe la responsabilidad!

 
El pasaje evangélico nos habla del Buen Pastor que es Jesús y del pueblo de Dios,
 en el que todos somos corresponsables.
Si malo es sentirse “pastor”, considerando a
los
demás miembros de la comunidad
“ovejas”, no es mejor sentirse “oveja”, considerando a
otros
miembros “pastores”.
Esas falsas actitudes no ayudan a construir ni la comunidad ni el Reino de Jesús.
“Uno sólo es vuestro Padre, el del cielo, y todos vosotros sois hermanos”
(Mt 23,9)

Esta es la Comunidad Solidaria de Dios Nuestro Señor.  El legado, su herencia al hombre. El es el Pastor que se encargará con el verdadero creyente, de llevarlo por el buen camino a través de la Fe.
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9Yo soy la puerta. Todo el que entre en el redil por esta puerta, estará a salvo, y sus esfuerzos por buscar el sustento no serán en vano. 10El ladrón va al rebaño únicamente para robar, matar y destruir. Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud.

Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida !!!
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VA CON NOSOTROS

         El símbolo de Jesús como pastor bueno produce hoy en algunos cristianos cierto fastidio !!!. No queremos ser tratados como ovejas de un rebaño. No necesitamos a nadie que gobierne y controle nuestra vida. Queremos ser respetados. No necesitamos de ningún pastor.

         No sentían así los primeros cristianos. La figura de Jesús buen pastor se convirtió muy pronto en la imagen más querida de Jesús. Ya en las catacumbas de Roma se le representa cargando sobre sus hombros a la oveja perdida. Nadie está pensando en Jesús como un pastor autoritario dedicado a vigilar y controlar a sus seguidores, sino como un pastor bueno que cuida de ellas.

         El "pastor bueno" se preocupa de sus ovejas. Es su primer rasgo. No las abandona nunca. No las olvida. Vive pendiente de ellas. Está siempre atento a las más débiles o enfermas. No es como el pastor mercenario que, cuando ve algún peligro, huye para salvar su vida abandonando al rebaño. No le importan las ovejas.

         Jesús había dejado un recuerdo imborrable. Los relatos evangélicos lo describen preocupado por los enfermos, los marginados, los pequeños, los más indefensos y olvidados, los más perdidos. No parece preocuparse de sí mismo. Siempre se le ve pensando en los demás. Le importan sobre todo los más desvalidos.

         Pero hay algo más. "El pastor bueno da la vida por sus ovejas".

Es el segundo rasgo. Hasta cinco veces repite el evangelio de Juan este lenguaje. El amor de Jesús a la gente no tiene límites. Ama a los demás más que a sí mismo. Ama a todos con amor de buen pastor que no huye ante el peligro sino que da su vida por salvar al rebaño.

         Por eso, la imagen de Jesús, "pastor bueno", se convirtió muy pronto en un mensaje de consuelo y confianza para sus seguidores. Los cristianos aprendieron a dirigirse a Jesús con palabras tomadas del salmo 23:

"El Señor es mi pastor, nada me falta...
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo...
Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida".

         Los cristianos vivimos con frecuencia una relación bastante pobre con Jesús. Necesitamos conocer una experiencia más viva y entrañable. No creemos que él cuida de nosotros. Se nos olvida que podemos acudir a él cuando nos sentimos cansados y sin fuerzas o perdidos y desorientados.

         Una Iglesia formada por cristianos que se relacionan con un Jesús mal conocido, confesado solo de manera doctrinal, un Jesús lejano cuya voz no se escucha bien en las comunidades..., corre el riesgo de olvidar a su Pastor. Pero, ¿quién cuidará a la Iglesia si no es su Pastor?

José Antonio Pagola
Bilbao - España 

Con Todo Aprecio y Afecto:
Mario L. Cardio L' Día
Eterna gratitud al Dr. Mario L. por tan valiosa colaboraciòn y el haberme permitido compartirla con cada uno de Uds. ¡Dios les bendiga siempre! 

viernes, 27 de abril de 2012

Santo Evangelio segùn San Juan, Sábado III de Pascua, 28 de Abril del 2012

Día litúrgico: Sábado III de Pascua, 28 de Abril del 2012
Texto del Evangelio (Jn 6,60-69):
"En aquel tiempo, muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?». Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?. El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu ...y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen». Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: «Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre».
Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él. Jesús dijo entonces a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios»."
MEDITACIÒN:
Hoy acabamos de leer en el Evangelio el discurso de Jesús sobre el Pan de Vida, que es Él mismo que se dará a nosotros como alimento para nuestras almas y para nuestra vida cristiana. Y, como suele pasar, hemos contemplado dos reacciones bien distintas, si no opuestas, por parte de quienes le escuchan.
Para algunos, su lenguaje es demasiado duro, incomprensible para su mentalidad cerrada a la Palabra salvadora del Señor, y san Juan dice —con una cierta tristeza— que «desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él» (Jn 6,66). Y el mismo evangelista nos da una pista para entender la actitud de estas personas: no creían, no estaban dispuestas a aceptar las enseñanzas de Jesús, frecuentemente incomprensibles para ellos.
Por otro lado, vemos la reacción de los Apóstoles, representada por san Pedro: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos» (Jn 6,68-69). No es que los doce sean más listos que los otros, ni tampoco más buenos, ni quizá más expertos en la Biblia; lo que sí son es más sencillos, más confiados, más abiertos al Espíritu, más dóciles. Les sorprendemos de cuando en cuando en las páginas de los evangelios equivocándose, no entendiendo a Jesús, discutiéndose sobre cuál de ellos es el más importante, incluso corrigiendo al Maestro cuando les anuncia su pasión; pero siempre los encontramos a su lado, fieles. Su secreto: Le amaban de verdad.
San Agustín lo expresa así: «No dejan huella en el alma las buenas costumbres, sino los buenos amores (...). Esto es en verdad el amor: obedecer y creer a quien se ama». A la luz de este Evangelio nos podemos preguntar: ¿Dónde tengo puesto mi amor?, ¿Qué fe y qué obediencia tengo en el Señor y en lo que la Iglesia enseña?, ¿Qué docilidad, sencillez y confianza vivo con las cosas de Dios?...
Rev. D. Jordi PASCUAL i Bancells (Salt, Girona, España)
(Fuente: Evangeli.net)

Oraciones: "Àngel de La Guarda"

La oración es hablar con Dios; conversar con nuestro Padre del Cielo, con Jesús, con el Espíritu Santo... Conversar con nuestra Madre, La Virgen María, con el Àngel Custodio con los Santos...
En este diálogo lo más natural es que digamos alabanzas, demos gracias, pidamos perdón o imploremos lo que necesitamos.
Para un cristiano orar es un deber. Si lo consideramos bien; ¡Qué tal suerte la nuestra: Poder hablar con Dios o con la Virgen, con la sencillez y confianza de un hijo con su papá, con su mamá! Porque esto son Ellos para nosotros; y sabemos que nos aman y que todo lo pueden...
Dios escucha siempre nuestras oraciones; lo dice la Biblia: "Me invocarán, y yo les escucharé" (Jer 29,12); "Pidan y recibirán" (Jn 16,24).
Dios escucha siempre nuestras oraciones y nos concede lo que es más conveniente para nuestra salvación. 
Pedirle algo a nuestra Madre es como pedirle algo a Màma... La Santísima Virgen María es la Madre de Dios y es Madre nuestra que intercede por nosotros y a la que nada negará Jesús cuando le hable de nosotros. La historia de la Iglesia está marcada por la experiencia de que María Santísima nuestra Madre escucha siempre a sus hijos. Como bien dice una antigua oración cristiana: "Jamás se ha oído decir que alguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio, haya sido abandonado de ti".
(Fuente: Aciprensa.com)

A partir de hoy, irè publicando  una serie de ORACIONES a las cuales yo recurro contìnuamente para dirigirme a mi amado Jesùs y a mi Màma del cielo... Estoy segura de que serà un apoyo muy bueno para facilitar esa comunicaciòn en que a veces no se sabe como empezar... No se olvide nunca que ORAR ES HABLAR CON PAPÀ DIOS... Êl comprende y ama con un amor Inentendible e incondicional asì que, dirijirse a ÈL, significa, personalmente hablando, el poder iniciar una "Plàtica" en la cuàl, al terminar de hablar nosotros, deberemos guardar silencio y con el corazòn lleno de entrega y amor, esperar a que ÈL NOS HABLE... ¡Bienvenidos! ¡Dios les bendiga siempre!
El dìa de hoy, empezamos con
"ÀNGEL DE LA GUARDA"
"Àngel de la Guarda
dulce compañìa
no me desampares
ni de noche ni de dìa
hasta que descanse
en los brazos de
Jesùs, Josè y Marìa..."
Amèn  

jueves, 26 de abril de 2012

INENTENDIBLE AMOR DE JESÚS

INENTENDIBLE AMOR DE JESÚS
http://www.facebook.com/Rileguz

Santo Evangelio Segùn San Juan, Jueves III de Pascua, 26 de Abril del 2012

Día litúrgico: Jueves III de Pascua, 26 de Abril del 2012
Texto del Evangelio (Jn 6,44-51):
"En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está... escrito en los profetas: serán todos enseñados por Dios. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; éste es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo»..."
MEDITACIÒN:
Hoy cantamos al Señor de quien nos viene la gloria y el triunfo. El Resucitado se presenta a su Iglesia con aquel «Yo soy el que soy» que lo identifica como fuente de salvación: «Yo soy el pan de la vida» (Jn 6,48). En acción de gracias, la comunidad reunida en torno al Viviente lo conoce amorosamente y acepta la instrucción de Dios, reconocida ahora como la enseñanza del Padre. Cristo, inmortal y glorioso, vuelve a recordarnos que el Padre es el auténtico protagonista de todo. Los que le escuchan y creen viven en comunión con el que viene de Dios, con el único que le ha visto y, así, la fe es comienzo de la vida eterna.
El pan vivo es Jesús. No es un alimento que asimilemos a nosotros, sino que nos asimila. Él nos hace tener hambre de Dios, sed de escuchar su Palabra que es gozo y alegría del corazón. La Eucaristía es anticipación de la gloria celestial: «Partimos un mismo pan, que es remedio de inmortalidad, antídoto para no morir, para vivir por siempre en Jesucristo» (San Ignacio de Antioquía). La comunión con la carne del Cristo resucitado nos ha de acostumbrar a todo aquello que baja del cielo, es decir, a pedir, a recibir y asumir nuestra verdadera condición: estamos hechos para Dios y sólo Él sacia plenamente nuestro espíritu.
Pero este pan vivo no sólo nos hará vivir un día más allá de la muerte física, sino que nos es dado ahora «por la vida del mundo» (Jn 6,51). El designio del Padre, que no nos ha creado para morir, está ligado a la fe y al amor. Quiere una respuesta actual, libre y personal, a su iniciativa. Cada vez que comemos de este pan, ¡adentrémonos en el Amor mismo! Ya no vivimos para nosotros mismos, ya no vivimos en el error. El mundo todavía es precioso porque hay quien continúa amándolo hasta el extremo, porque hay un Sacrificio del cual se benefician hasta los que lo ignoran.
(Rev. D. Pere MONTAGUT i Piquet) (Barcelona, España)
(Fuente: Evangeli.net)

Santo Evangelio segùn San Juan. Viernes III de Pascua, 27 de Abril del 2012

Día litúrgico: Viernes III de Pascua, 27 de Abril del 2012
Texto del Evangelio (Jn 6,52-59):
"En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en... verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm."
MEDITACIÒN:
Hoy, Jesús hace tres afirmaciones capitales, como son: Que se ha de comer la carne del Hijo del Hombre y beber Su sangre; que si no se comulga no se puede tener vida; y que esta vida es la vida eterna y es la condición para la resurrección (cf. Jn 6,53.58). No hay nada en el Evangelio tan claro, tan rotundo y tan definitivo como estas afirmaciones de Jesús.
No siempre los católicos estamos a la altura de lo que merece la Eucaristía: a veces se pretende “vivir” sin las condiciones de vida señaladas por Jesús y, sin embargo, como ha escrito Juan Pablo II, «la Eucaristía es un don demasiado grande para admitir ambigüedades y reducciones».
“Comer para vivir”: comer la carne del Hijo del Hombre para vivir como el Hijo del hombre. Este comer se llama “comunión”. Es un “comer”, y decimos “comer” para que quede clara la necesidad de la asimilación, de la identificación con Jesús. Se comulga para mantener la unión: para pensar como Él, para hablar como Él, para amar como Él. A los cristianos nos hacía falta la encíclica eucarística de Juan Pablo II, La Iglesia vive de la Eucaristía. Es una encíclica apasionada: es “Fuego” porque la Eucaristía es ardiente.
«Vivamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer» (Lc 22,15), decía Jesús al atardecer del Jueves Santo. Hemos de recuperar el fervor eucarístico. Ninguna otra religión tiene una iniciativa semejante. Es Dios que baja hasta el corazón del hombre para establecer ahí una relación misteriosa de amor. Y desde ahí se construye la Iglesia y se toma parte en el dinamismo apostólico y eclesial de la Eucaristía.
Estamos tocando la entraña misma del misterio, como Tomás, que palpaba las heridas de Cristo resucitado. Los cristianos tendremos que revisar nuestra fidelidad al hecho eucarístico, tal como Cristo lo ha revelado y la Iglesia nos lo propone. Y tenemos que volver a vivir la “ternura” hacia la Eucaristía: genuflexiones pausadas y bien hechas, incremento del número de comuniones espirituales... Y, a partir de la Eucaristía, los hombres nos aparecerán sagrados, tal como son. Y les serviremos con una renovada ternura...
(Rev. D. Àngel CALDAS i Bosch) (Salt, Girona, España)
(Fuente: Evangeli.net)